España, así como está, es inamovible.

La selección española continúa su marcha triunfal hacia el Mundial del próximo verano, acumulando victorias convincentes y demostrando una solidez defensiva notable. Tras las goleadas ante Turquía (0-6) y Bulgaria (0-3), Georgia fue la siguiente víctima, sucumbiendo ante el poderío ofensivo español y la seguridad bajo palos, donde Unai Simón apenas tuvo que intervenir, realizando una única parada ante un disparo lejano de Gocholishvili en los minutos finales del encuentro. La superioridad mostrada en el campo permite soñar a la afición con una participación destacada en el torneo mundialista. Cabe destacar que este partido se jugó en el Boris Paichadze Dinamo Arena, con capacidad para más de 54.000 espectadores.

Según el reportaje de El País, España se afianza como líder de su grupo de clasificación, dejando a Georgia con una remota posibilidad de acceder a la repesca, siempre y cuando logren vencer a Turquía en su próximo encuentro a domicilio.

El combinado dirigido por Luis de la Fuente se enfrentó nuevamente a un esquema defensivo compacto, con una línea de cinco que buscaba neutralizar los espacios. La ausencia de extremos creativos como Lamine Yamal y Nico Williams representaba un desafío adicional. No obstante, el repertorio ofensivo de la selección española demostró ser lo suficientemente amplio para superar este obstáculo. La clave estuvo en la variedad de recursos desplegados, incluyendo el juego aéreo y las internadas por las bandas. Pedro Porro, sustituto de Carvajal, se erigió como un factor determinante en el ataque, generando peligro constante con sus centros precisos y su capacidad para llegar al área rival. Su actuación, que incluyó un disparo al palo, fue fundamental para desestabilizar la defensa georgiana.

Porro también fue protagonista en los saques de esquina, especialmente aquellos dirigidos a Zubimendi, situado en la frontal del área. Precisamente, de una jugada a balón parado nació el primer gol del partido. Tras un rechace, Pedri envió un balón flotando al área, donde Le Normand habilitó a Yeremy, quien no perdonó. Mientras tanto, Ferran Torres buscaba constantemente el espacio, hasta que fue derribado en el área por Mamardashvili, provocando un penalti. Sin embargo, el guardameta georgiano adivinó la trayectoria del lanzamiento de Oyarzabal, evitando el segundo gol español. La insistencia ofensiva de España era evidente, generando constantes llegadas al área rival.

A pesar del penalti fallado, el equipo español no se desanimó y continuó buscando el gol. Los centros de Porro seguían generando peligro, con Merino cerca de marcar en dos ocasiones. Georgia, por su parte, apenas lograba enlazar jugadas ofensivas, dependiendo en gran medida de las carreras de Mikautadze y Kvaratskhelia. Estas acciones aisladas no fueron suficientes para inquietar a la defensa española, que mantuvo el control del partido en todo momento. Finalmente, la insistencia española tuvo su recompensa. En una falta al borde del área, Oyarzabal sorprendió a Mamardashvili con un disparo potente que se coló por la escuadra, sentenciando el encuentro. El partido concluyó con la victoria de España, que sigue demostrando su potencial de cara al Mundial. Es importante mencionar que Luis de la Fuente ha apostado por una renovación generacional en la selección, dando oportunidad a jóvenes talentos como Pedri y Gavi. Además, el seleccionador ha sabido aprovechar la experiencia de jugadores veteranos como Sergio Busquets y Jordi Alba para crear un equilibrio en el equipo.