Con más de seis décadas al servicio de la formación académica, la Escuela Profesional de Ciencias Administrativas celebró su 62.º aniversario de creación con una ceremonia que combinó reflexión institucional, reconocimiento al talento estudiantil y reafirmación de su compromiso con el desarrollo sostenible de la región y del país, según indicaron sus organizadores.
Durante el evento, la escuela subrayó que el aniversario representa no solo un hito conmemorativo, sino también una oportunidad para evaluar su impacto formativo y proyectar una visión de futuro centrada en la ética, el profesionalismo y el compromiso social. En un contexto educativo en constante transformación, la institución resaltó la necesidad de formar líderes capaces de responder a los desafíos del entorno local y nacional.
La ceremonia principal contó con la presencia de la plana docente y autoridades académicas, quienes participaron en la entrega de reconocimientos a estudiantes destacados en distintas actividades de integración universitaria.
Identidad universitaria y el esfuerzo extracurricular
Como parte de la programación conmemorativa, la escuela desarrolló un campeonato deportivo y un concurso de danzas tradicionales, ambos dirigidos a fortalecer la identidad institucional y el sentido de pertenencia entre estudiantes y docentes.
Durante la ceremonia se entregaron reconocimientos simbólicos a los equipos y participantes ganadores, en un gesto que —según los organizadores— busca resaltar el valor de la participación activa y el trabajo en equipo como componentes del proceso formativo.
Estas actividades fueron presentadas por la facultad como parte de una estrategia de formación integral que trasciende las aulas, promoviendo la interacción entre estudiantes de distintas promociones, así como el desarrollo de habilidades blandas como la empatía, la colaboración y la gestión emocional.
Consolidar liderazgo con ética
Desde la dirección de la escuela se manifestó que uno de los principales desafíos de la formación en Ciencias Administrativas es construir un perfil profesional que combine habilidades técnicas con integridad personal y conciencia social.
En esa línea, se reiteró el compromiso institucional con la formación de líderes éticos, capaces de incidir positivamente en los procesos de desarrollo regional, especialmente en contextos de desigualdad o inestabilidad económica.
“Nosotros formamos administradores que no solo deben saber gestionar organizaciones, sino también comprender y transformar su entorno con una mirada ética”, expresó un representante de la plana docente, cuya identidad no fue precisada durante el evento.
La escuela, según lo anunciado, continuará fortaleciendo espacios de vinculación con el entorno social y empresarial, impulsando además una actualización curricular que responda a las nuevas demandas del mercado y de la ciudadanía.
Aniversario institucional
Pese a la emotividad del evento y el entusiasmo de los participantes, la cobertura institucional no abordó aspectos clave como los niveles de empleabilidad de sus egresados, la evolución de su oferta académica o la participación estudiantil en la vida institucional.
Tampoco se informó sobre la existencia de proyectos de investigación en curso, convenios interinstitucionales vigentes, ni la implementación de políticas de equidad o bienestar universitario. Estos elementos, usualmente incluidos en los balances públicos de las facultades, permiten evaluar el grado de impacto real de una escuela profesional en su comunidad.
La comunidad académica, por tanto, podría esperar que futuras celebraciones incluyan espacios de rendición de cuentas más amplios, donde se den a conocer indicadores objetivos y planes estratégicos para fortalecer la formación administrativa en un entorno cada vez más complejo.




