Directora alerta riesgo inminente en colegio de Aparicio Pomares; ya cayeron piedras dos veces y no hay respuesta oficial
Una institución pública que atiende a niños de inicial y primaria —incluidos estudiantes con síndrome de Down, autismo y retraso cognitivo— funciona en la falda de un cerro inestable sin muros de contención ni obras de prevención, pese a estar oficialmente declarada en alto riesgo. La directora del colegio advirtió que dos deslizamientos ya ocurrieron, y si bien no dejaron víctimas, se produjeron muy cerca del único patio que tiene el plantel.
El caso corresponde a la I.E. N.° 33073 Santa Rosa Baja, ubicada en el Comité 14 de Aparicio Pomares, a solo seis cuadras de la Plaza de Armas de Huánuco. Según declaró su directora, Irma Robles Sánchez, la infraestructura es “una bomba de tiempo” y no ha sido intervenida desde hace más de dos décadas. “El cerro se sigue desmoronando y nadie hace nada”, alertó.
Robles denunció que las autoridades educativas y municipales se transfieren la responsabilidad entre sí, y que el Estado no puede invertir en la zona por estar sobre la quebrada “Tres Quebradas”. Sin embargo, hasta el momento no se han ejecutado obras de mitigación ni se ha considerado una reubicación.
Niños con autismo, Down y TDAH estudian al borde del colapso
La directora de la institución indicó que el colegio alberga a 200 estudiantes, muchos de ellos hijos de familias desplazadas de comunidades rurales o amazónicas, además de 12 docentes y tres trabajadores administrativos. “Tenemos alumnos con síndrome de Down, con autismo, con trastornos de atención. Todos siguen viniendo a clases bajo una infraestructura que no garantiza seguridad mínima”, declaró.
Según Robles, el colegio fue construido hace 37 años y solo cuenta con un pabellón de concreto parcialmente terminado en 2002, gracias a un proyecto municipal que quedó inconcluso. Desde entonces —según afirmó— no se ha realizado ninguna remodelación integral ni se han gestionado planes de reforzamiento estructural. “Los muros están debilitados y el único patio ya ha recibido derrumbes. Solo nos protege la suerte”, expresó.
UGEL, municipio y Defensa Civil se “pelotean” mientras el cerro se sigue cayendo
Robles afirmó que ha presentado múltiples alertas formales ante la UGEL Huánuco, la Municipalidad Provincial y Defensa Civil, solicitando inspecciones y una solución estructural. A pesar de que la UGEL realizó una inspección hace dos semanas, la directora denunció que no se le ha comunicado ningún plan de acción ni cronograma de atención concreta.
“Las entidades se tiran la pelota. Nadie quiere asumir el problema. El municipio dice que es tarea de la UGEL. La UGEL dice que no puede construir en una quebrada. Y mientras tanto, nosotros seguimos enseñando en peligro”, indicó.
Agregó que el circuito vial de Puelles, que podría haber ayudado con muros de contención al borde del cerro, quedó detenido. “El anillo vial nunca se terminó, y eso nos habría protegido. Hoy el riesgo es constante y diario”, advirtió.
Robles aseguró que el presupuesto de mantenimiento escolar no permite ejecutar mejoras estructurales, ya que solo puede usarse para “conservar lo ya construido”. Añadió que, incluso si colapsa una pared, el director no puede destinar ese fondo para reconstruirla.
Además, señaló que los niños lograron buenos resultados en evaluaciones censales, y que el plantel mantiene un enfoque pedagógico centrado en competencias básicas, como la lectura y matemáticas. “Nuestros alumnos aprenden, pero no tienen condiciones físicas que los resguarden. Es un esfuerzo diario contra el riesgo”, sostuvo.
Si hay una tragedia recién nos van a escuchar, advierte directora Santa Rosa Baja
La directora reiteró que ha cumplido con advertir el peligro a todas las instancias pertinentes, pero no ha recibido respuestas concretas. “Todos saben lo que pasa. Lo he notificado. He pedido inspecciones. Pero, como siempre, recién reaccionarán cuando haya muertos. No hay voluntad política para prevenir”, lamentó.
Robles relató que los dos deslizamientos anteriores —uno durante vacaciones y otro en un sábado— afectaron directamente el área donde los niños realizan actividades recreativas. “Si eso pasaba un lunes cualquiera, estaríamos contando otra historia”, dijo.
Según indicó, el ingeniero de la UGEL le comunicó que prepara un informe técnico para derivarlo al municipio y Defensa Civil, pero no hay plazos ni compromisos establecidos. Mientras tanto, la comunidad educativa sigue asistiendo a clases al borde de un cerro que ya empezó a deslizarse.
La I.E. 33073 continúa en funcionamiento, pese a estar formalmente declarada en alto riesgo, sin ser reubicada ni reforzada. La directora concluyó con un llamado urgente: “No podemos normalizar que una escuela funcione bajo amenaza de colapso. Hoy es el momento de actuar. Mañana puede ser tarde”.




