El alto índice de embarazos adolescentes en la provincia de Pachitea continúa siendo una preocupación para las autoridades de salud mental. Según declaró Melvin Céspedes Sobrado, responsable del Servicio de Adicciones del Centro de Salud Mental Comunitario La Esperanza, esta situación se relaciona directamente con la ausencia de psicólogos en las instituciones educativas de la región.
El especialista explicó que, a pesar de existir un marco nacional que promueve un psicólogo por colegio, en la práctica no se cumple debido a limitaciones presupuestales.
Céspedes afirmó que actualmente existen alrededor de 5.000 psicólogos a nivel nacional, pero muchos de ellos trabajan de manera ad honorem.
Esta modalidad, según señaló, limita la permanencia de los profesionales en las zonas rurales, donde el problema de los embarazos adolescentes se presenta con mayor incidencia. “Un psicólogo titulado necesita remuneración y no puede trasladarse a comunidades apartadas sin un ingreso fijo”, manifestó.
El especialista agregó que los adolescentes en Pachitea enfrentan factores de riesgo como el uso inadecuado de redes sociales, la falta de comunicación con los padres y la ausencia de orientación en los colegios. En su opinión, estos vacíos aumentan la vulnerabilidad de los jóvenes y derivan en embarazos a temprana edad.
De acuerdo con Céspedes, la reducción de los embarazos en adolescentes requiere de un trabajo articulado entre varias instituciones. Señaló que el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación deben coordinar acciones con municipalidades, la DEMUNA y la Fiscalía de Familia para diseñar estrategias conjuntas. “Huánuco debe ser un lugar donde los adolescentes vivan su etapa de vida sin convertirse en padres prematuros”, expresó.
El funcionario del centro de salud mental indicó además que la orientación preventiva en colegios no puede recaer únicamente en psicólogos, sino también en tutores capacitados, a quienes describió como “segundos padres” dentro del ámbito educativo. Según explicó, estos docentes tendrían un papel fundamental en la escucha y consejería de los estudiantes si se les proporciona formación específica en salud mental y adolescencia.




