El Caso Cócteles vuelve a sacudir al sistema judicial peruano. El juez Wilson Verástegui Gálvez, del Décimo Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional, decidió apartarse del proceso luego de que se difundiera un reportaje que lo vincula con César Acuña, líder de Alianza para el Progreso (APP).
La imagen, publicada por el semanario Hildebrandt en sus Trece, desató cuestionamientos sobre su imparcialidad en el cumplimiento de la polémica sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que anuló las acusaciones contra Keiko Fujimori por lavado de activos.
En una resolución emitida este 27 de octubre, Verástegui reconoció haber conocido a César Acuña, aunque negó mantener con él una “gran amistad”. No obstante, el magistrado sostuvo que la difusión pública de esa relación podía afectar la confianza ciudadana en su independencia judicial. Por ello, decidió inhibirse del caso “por decoro y transparencia”, aplicando el artículo 53 del Código Procesal Penal, que permite al juez apartarse cuando existan motivos que comprometan su imparcialidad.
“He considerado prudente inhibirme a fin de preservar la imagen del Poder Judicial y la credibilidad en las decisiones que este despacho emite”, señala la resolución.
El magistrado ordenó que el expediente sea remitido a la Mesa de Partes Única de la Corte Superior Nacional, para que otro juez asuma la conducción del proceso. Asimismo, dispuso que la Sala Penal de Apelaciones evalúe su inhibición y que se incorporen como anexos las publicaciones periodísticas que motivaron su decisión.
El reportaje que desató la tormenta
El detonante fue un reportaje publicado el 24 de octubre por el semanario Hildebrandt en sus Trece, en el que se difundió una fotografía del juez Verástegui junto a César Acuña, acompañada de un titular que sugería una relación cercana. El medio cuestionó la conveniencia de que el magistrado —encargado de ejecutar una sentencia que beneficia a Keiko Fujimori— tuviera vínculos con otro político también investigado por presunto lavado de activos.
La publicación fue replicada por diversos medios nacionales, generando una ola de críticas y presiones mediáticas. En su descargo, Verástegui precisó que no existe amistad estrecha ni vínculo político alguno con Acuña, y que solo conocía a su familia por una relación antigua entre sus padres. Sin embargo, admitió que la imagen proyectada ante la opinión pública comprometía su “imparcialidad objetiva”.
Contexto y repercusiones del caso
La decisión del juez llega en un momento clave y altamente sensible. El Tribunal Constitucional había ordenado que su despacho resolviera en el más breve plazo la situación legal de Keiko Fujimori, tras declarar nulos los actos procesales y la acusación fiscal en su contra. Ahora, el apartamiento de Verástegui abre un nuevo capítulo de incertidumbre, pues otro magistrado deberá asumir el caso y revisar nuevamente la ejecución del fallo.
El Caso Cócteles investiga los presuntos aportes ilícitos a las campañas presidenciales de Fuerza Popular en 2011 y 2016, provenientes de empresarios y constructoras como Odebrecht. Aunque el TC consideró que se vulneraron los derechos de Fujimori, el Ministerio Público ha anunciado que evaluará reabrir las investigaciones bajo nuevas figuras legales, lo que mantiene viva la pugna entre el Poder Judicial, la Fiscalía y el máximo tribunal del país.
Implicancias y análisis
La inhibición de Verástegui no solo retrasa el cumplimiento del fallo del TC, sino que también reaviva el debate sobre la independencia judicial y la influencia política en los casos de alto perfil. Diversos especialistas advierten que este episodio podría afectar la credibilidad del sistema de justicia y avivar tensiones entre el Tribunal Constitucional y el Ministerio Público.
Mientras tanto, la resolución del juez dispone que se notifique a todas las partes procesales y que se forme un nuevo incidente judicial con las piezas procesales y el reportaje anexado, formalizando su retiro del expediente.
Un proceso que no termina
El apartamiento de Verástegui Gálvez deja en suspenso la ejecución del fallo del Tribunal Constitucional y prolonga la incertidumbre jurídica de Keiko Fujimori, a pocos meses de iniciarse la precampaña electoral de 2026. Con un nuevo juez por designarse, el Caso Cócteles vuelve a colocarse en el centro de la tormenta política y mediática del país.




