Fiscales ingresaron a la oficina del congresista Darwin Espinoza en el marco de una investigación por presuntos delitos de concusión y peculado de uso. El operativo se llevó a cabo en el edificio Fernando Belaunde Terry, en el centro de Lima, tras revelaciones de que Espinoza utilizó recursos del Parlamento y personal a su cargo para actividades proselitistas relacionadas con la inscripción de un nuevo partido político.
Según reportes, el legislador de Acción Popular habría solicitado 10,000 hojas bond del Parlamento para imprimir material destinado a la inscripción de su agrupación ‘Movimiento Regional Adelante Áncash’. Además, se le acusa de emplear su oficina como centro de operaciones políticas y de usar personal de su despacho para recolectar firmas necesarias para este fin.
Un extrabajador declaró que Espinoza los obligaba a realizar viajes a Áncash, donde debían cubrir sus gastos y comprar obsequios para intercambiar por firmas. La situación se agrava con la utilización de la cuenta de Reniec del legislador para verificar la inscripción de nuevos militantes, con más de 1,800 consultas solo en marzo.
La Procuraduría ha propuesto la suspensión del congresista, citando un posible perjuicio continuo al Estado.




