Es posible que el coronavirus afecte la córnea, según un nuevo estudio publicado en el British Journal of Ophthalmology. Se sugiere que las personas que desarrollan síntomas neurológicos, después de haber padecido COVID-1. Muestran una pérdida significativa de nervios en las fibras pequeñas en la córnea.
Los científicos siguen reuniendo las pruebas para determinar cuáles son las secuelas que deja el coronavirus, o long covid como también se le conoce. Hasta el momento, han estudiado el daño en el cerebro y en los pulmones o los posibles problemas neurológicos. Ahora, buscan establecer si también puede provocar lesiones en los nervios de la córnea.
Para ello, un grupo de científicos buscó establecer si algunos síntomas del COVID-19 prolongado surgen por el daño de los nervios periféricos. Entre los síntomas estudiados están problemas neurológicos, dolores de cabeza, entumecimiento en el cuerpo, pérdida del olfato y problemas para pensar y concentrarse.
Las fibras nerviosas
Según explicaron los expertos, todas estas secuelas del coronavirus podrían generarse en parte por el daño que se generan en las células nerviosas del cuerpo. Además, las fibras nerviosas pequeñas también podrían estar involucradas. Estas son las encargadas de transmitir la información sensorial y ayudan a controlar las funciones corporales involuntarias.
Desde hace algún tiempo el equipo dirigido por Rayaz Malik, profesor de medicina. Estaba estudiando la pérdida de nervios de fibras pequeñas, en personas con diabetes y enfermedades neurodegenerativas. En varios de los casos lograron encontrar, que las personas con la COVID prolongado, parecen compartir síntomas similares con estos pacientes. En ese momento comenzaron a analizar si podría existir o no un vínculo.
Con el objetivo de establecer un vínculo, el equipo utilizó la microscopía confocal corneal (CCM), una técnica que consiste en tomar varias fotos instantáneas de células nerviosas en la córnea. Con este procedimiento pudieron contar el número total de células nerviosas de fibras pequeñas en la córnea y evaluar la longitud y el grado de ramificación de esas fibras.
“Cuando se encuentra daño en los nervios de fibras pequeñas de la córnea, eso a menudo indica que hay un daño similar en otras partes del cuerpo. Es como un muy buen barómetro, casi, de daño a los nervios en otros lugares”, explicó el equipo en el trabajo publicado en el British Journal of Ophthalmology.
El equipo sugiere que las personas que desarrollan síntomas neurológicos después de haber padecido COVID-19 muestran una pérdida significativa de nervios en las fibras pequeñas en la córnea. También señalaron que “el grado de daño de las fibras nerviosas se correlacionó con la gravedad de los síntomas de los paciente, lo que significa que un mayor daño nervioso se relacionó con síntomas más pronunciados”.




