El juez Víctor Guzmán Afán, del Cuarto Juzgado de Investigación Preparatoria de Huánuco, dispuso nueve meses de prisión preventiva para el alférez PNP Walter Michael Sayritupac Aranda (27), S2 PNP Anderson Segura Suárez (31) y el S3 PNP Kevin Martín Espinoza Saavedra (23), acusados de la presunta comisión del delito contra la administración pública en la modalidad de concusión.
Los tres policías que prestaban servicios en la comisaría de Rancho, son acusados de arrebatar US$ 7 mil durante un operativo aparentemente ilegal, al humilde agricultor Reyner Barboza Estela cuando viajaba en un bus de la empresa Internacional de Tingo María a Lima a comprar un carro.
Hechos
El fiscal argumentó que los tres efectivos policiales subieron al bus, uno de ellos, el S3 PNP Kevin Martín Espinoza Saavedra intervino y solicitó al agricultor que le muestre su DNI, luego revisó su mochila y halló los US$ 7 mil, con los que se bajó sin decirle nada, pero el agricultor lo siguió y le hicieron ingresar al área del comedor de la comisaría.
Una vez en el lugar, el S2 PNP Anderson Segura Suárez y el alférez PNP Walter Michael Sayritupac Aranda le intimidaron diciéndole que llevar dólares en efectivo es un delito por lo que debía llamar al fiscal y podría ir seis meses a la cárcel; pero para no avisar a la fiscalía le solicitó que les entregue la mitad del dinero (US$ 3500). Entonces, el agricultor molesto intentó grabarlos con su teléfono celular, pero Anderson Segura Suárez se lo arrebató, sacó el chip y la memoria y arrojó el equipo hacia el río y cuando el agraviado reclamó por esa acción el alférez Walter Michael Sayritupac Aranda le habría propinado una bofetada, luego lo amenazó con llamar a la fiscalía.
El agricultor, en su manifestación indicó que por temor a que le “siembren” droga no les dijo nada y les entregó el dinero. Entonces lo liberaron, advirtiéndole que no avise a nadie, luego lo embarcaron en un bus interprovincial para que continúe su viaje hacia Lima.
Se conoció que el agraviado se sentó al costado del chofer, donde rompió en llanto y contó al conductor lo que había ocurrido, entonces el conductor le recomendó denunciar el hecho, por lo que pasada a la medianoche se dirigió al Depincri.
Intervención a policías
Tras la denuncia, policías de la Depincri y a fiscalía se dirigieron a la comisaría de Rancho, donde el agraviado reconoció a los tres policías que se habrían apoderado de su dinero. Al registrarlos, en el capotín de policía que pertenece al alférez Walter Michael Sayritupac, hallaron US$ 1000, quien indicó que el dinero era de sus ahorros; mientras que en el dormitorio del S2 Anderson Segura hallaron US$ 1100 escondidos debajo de un colchón de un camarote y otros US$ 600 ocultos entre el colchón junto a una hoja de memorándum dirigido al suboficial Juan Cevallos Mariño.
En la audiencia se conoció que el humilde agricultor, quien ahorró el dinero con la venta de cacao, de una vivienda y trabajando como obrero, no habría soportado tanta impresión y se desmayó durante la diligencia de reconocimiento de los policías.
Por todas estas evidencias, el magistrado ordenó el encarcelamiento de los tres policías, refiriendo que la función de un policía es proteger y su actuación debe ser leal, proba y en este hecho ocurrió todo lo contrario.




