En una reciente entrevista con un periodista argentino, el alcalde de Lima y líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, se refirió a una variedad de temas polémicos que involucran a figuras nacionales e internacionales. Sus declaraciones han generado revuelo al abordar desde el papel del fujimorismo hasta calificaciones ideológicas a la presidenta Dina Boluarte y al Papa Francisco.
Durante la conversación, el periodista le preguntó si consideraba al fujimorismo parte de lo que López Aliaga llama la “mafia caviar”. La respuesta del alcalde fue ambigua:
“El fujimorismo está al medio. Lamentablemente, cuando tuvo la capacidad de realizar cambios estructurales, no lo hizo. Perdió una oportunidad histórica”, afirmó.
Este comentario, que parece criticar la falta de acción del fujimorismo en momentos clave, refleja su distancia con el movimiento político que ha jugado un rol protagónico en la historia reciente del Perú.
Boluarte, Castillo y las acusaciones de fraude
El alcalde también fue consultado sobre la presidenta Dina Boluarte, a quien calificó como comunista y vinculó con la gestión del expresidente Pedro Castillo.
“Dina Boluarte es comunista. Es la segunda después de Castillo. No te olvides”, expresó.
Ante la observación del periodista sobre la elección democrática de Castillo, López Aliaga insistió en sus acusaciones de fraude electoral:
“No, falso, con fraude. Estamos en pleno proceso. Hay formas de ganar. (Lo eligió) un consejo electoral tomado por la izquierda hace muchos años”.
Estas declaraciones reavivan una narrativa ya conocida en ciertos sectores políticos que cuestionan la legitimidad del proceso electoral de 2021. Sin embargo, hasta la fecha, estas afirmaciones no han sido respaldadas por evidencia concluyente en investigaciones oficiales.
Opiniones internacionales: Biden, Trump y el Papa Francisco
López Aliaga no limitó sus comentarios al panorama político peruano. También abordó figuras internacionales como el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, y el expresidente Donald Trump. Sobre Biden, aseguró que “no sabe” cuál es su posición ideológica, mientras que expresó admiración por Trump, afirmando que lo sigue de cerca.
Otro de sus comentarios más controversiales fue sobre el Papa Francisco, líder de la Iglesia Católica, a quien calificó como “socialista”:
“Yo lo respeto. Es mi pastor. Pero en sus ideas políticas, discrepo completamente. Creo que es socialista”, señaló.
La relación de López Aliaga con la Iglesia Católica ha sido un tema recurrente en su discurso político, donde combina un conservadurismo extremo con críticas abiertas a ciertas posiciones del Papa en temas como justicia social y medioambiente.
El modelo ideal y las contradicciones
Cuando se le pidió que identificara un país que pudiera servir de modelo para Latinoamérica, López Aliaga respondió que su elección sería Holanda. Sin embargo, el periodista le recordó que los Países Bajos tienen políticas progresistas, como la legalización de la prostitución y el consumo de drogas, que contradicen los principios conservadores que defiende el alcalde. Ante esta observación, López Aliaga no ofreció una respuesta clara, dejando la impresión de una contradicción en sus planteamientos.
Defensa al ministro del Interior en medio de la ola criminal
En otro contexto, durante un evento público en la Plaza de Armas de Lima, López Aliaga respaldó al ministro del Interior, Juan José Santiváñez, a pesar de las críticas por el aumento de la criminalidad y los cuestionados resultados del estado de emergencia en Lima y Callao.
El alcalde destacó la entrega de 638 motos adquiridas por la Municipalidad de Lima para la Policía Nacional y aprovechó para defender la labor del ministro:
“Este ministro sí nos defiende y da órdenes claras. Hay que defender al ciudadano. Si hay que disparar, se dispara”.
Estas declaraciones, aunque refuerzan su postura de mano dura contra la delincuencia, han generado cuestionamientos sobre el enfoque represivo que promueve López Aliaga en la lucha contra la inseguridad.
Estado de emergencia y la inseguridad persistente
El respaldo al ministro Santiváñez ocurre en un contexto donde las medidas implementadas durante el estado de emergencia no han mostrado resultados significativos. La inseguridad sigue siendo una preocupación central para los ciudadanos, especialmente en distritos como San Juan de Lurigancho y San Martín de Porres, donde el control territorial de las mafias continúa afectando a miles de familias.
A pesar de la extensión del estado de emergencia por 45 días más, los crímenes violentos, como extorsiones y homicidios, no han disminuido. La aprobación pública tanto del gobierno de Boluarte como de la gestión de López Aliaga enfrenta un declive constante.
La figura de López Aliaga: entre polarización y controversia
Las declaraciones de Rafael López Aliaga en esta entrevista reflejan su estilo político polarizador y sus inclinaciones ideológicas. Como líder de Renovación Popular, se posiciona como una figura de derecha conservadora que busca marcar distancia tanto del fujimorismo como de otras corrientes políticas.
Sin embargo, sus afirmaciones también evidencian inconsistencias y contradicciones, como su referencia a Holanda como modelo a seguir, pese a las políticas progresistas de este país. Además, sus críticas al Papa Francisco y su respaldo al ministro Santiváñez muestran su disposición a adoptar posiciones polémicas que refuercen su identidad política.
Reacciones públicas y el futuro político
Las opiniones de López Aliaga han generado reacciones divididas. Mientras que sus seguidores ven en él a un líder que no teme confrontar ni expresar sus opiniones, sus detractores lo acusan de extremismo y populismo.
Con miras al futuro, López Aliaga enfrenta el desafío de demostrar resultados concretos en su gestión como alcalde de Lima, especialmente en áreas clave como seguridad ciudadana, transporte y servicios públicos. En un contexto de creciente descontento ciudadano, el tiempo será un factor crucial para evaluar si sus propuestas y acciones logran satisfacer las demandas de la población.
En el ámbito político, su postura crítica hacia otras figuras de derecha, como el fujimorismo, y su constante enfrentamiento con el gobierno central, sugieren que López Aliaga seguirá siendo una figura influyente y controvertida en el panorama político peruano.




