Entrenador con múltiples acusaciones es condenado por tocamientos indebidos a menor en Huánuco

El Juzgado Penal Colegiado de Huánuco dictó una condena de 14 años de pena privativa de libertad efectiva contra Carlos Laos Saldivar, conocido entrenador de voleibol, tras hallarlo culpable del delito contra la indemnidad sexual en la modalidad de tocamientos, actos de connotación sexual o actos libidinosos sin consentimiento, en agravio de una menor de edad.


Promesa de una beca deportiva
Según la investigación fiscal, el caso se inició cuando la madre de la menor contactó a Laos Saldivar, quien le ofreció gestionar una beca deportiva para su hija, destacada jugadora de voleibol. El entrenador propuso que la menor viajara a Huánuco, donde supuestamente estudiaría en un colegio particular mientras representaba a la institución en torneos deportivos.


La madre aceptó el ofrecimiento confiando en la reputación del instructor. Sin embargo, una vez en la ciudad, la menor fue alojada en una vivienda dispuesta por el sentenciado, donde ocurrieron los hechos de connotación sexual.


Descubrimiento del abuso
Los cambios de comportamiento de la adolescente llamaron la atención de su madre, quien se comunicó con la tutora del colegio y, tras una conversación, la víctima confesó los abusos cometidos por el entrenador. Inmediatamente se interpuso la denuncia ante las autoridades competentes.


Durante el juicio oral, el Ministerio Público presentó pruebas contundentes, entre ellas el testimonio de la menor, el informe psicológico y otros elementos de convicción que acreditaron la responsabilidad penal del acusado.


Sentencia y antecedentes
El tribunal determinó una pena de 14 años de prisión y ordenó el pago de S/ 3,000.00 por concepto de reparación civil a favor de la agraviada. Asimismo, dispuso su internamiento inmediato en el establecimiento penitenciario de Huánuco.


Fuentes judiciales indicaron que Carlos Laos Saldivar ya registraba denuncias anteriores por conductas similares hacia otras menores, la mayoría de ellas sus alumnas. Sin embargo, esos casos no prosperaron por falta de pruebas o retiro de denuncias.


Con esta sentencia, la justicia reafirma su compromiso en la protección de los derechos de las niñas y adolescentes, sancionando con severidad los delitos sexuales cometidos bajo engaños y abuso de confianza.