Entre noviembre y diciembre, el Papa León XIV reflexionó sobre un posible viaje al Perú.

El papa León XIV estaría cada vez más cerca de pisar suelo peruano a finales de 2026, con una probabilidad del 80%. La Conferencia Episcopal Peruana anunció la intención del pontífice, quien fuera obispo en Chiclayo.

León XIV, el actual Sumo Pontífice, ha expresado un firme deseo de visitar Perú entre noviembre y la primera semana de diciembre de 2026, según reveló el monseñor Carlos García Camader, presidente del Episcopado, tras la reciente visita ad limina de 46 obispos peruanos al Vaticano. Esta noticia genera gran expectativa en el país.

Según la investigación publicada por Caretas.pe, el posible viaje del papa León XIV, con una probabilidad estimada del 80%, se gesta tras un diálogo directo con los obispos peruanos en Roma. Esta eventual visita sería la tercera de un pontífice al país en las últimas cuatro décadas, un evento de gran magnitud que involucra una compleja coordinación entre la Santa Sede y las autoridades peruanas, proyectando un impacto significativo en la fe y la economía nacional.

León XIV cerca del 80% de visitar Perú a fines de 2026

La posibilidad de una visita papal a Perú ha escalado significativamente, posicionándose con un alentador 80% de probabilidades de concretarse. El monseñor Carlos García Camader, máxima autoridad de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), anunció que el propio papa León XIV manifestó su fuerte intención de viajar al país sudamericano hacia finales del año 2026. Específicamente, el pontífice se inclinaría por los meses de noviembre o, a más tardar, la primera semana de diciembre. Esta declaración, realizada tras la tradicional visita ad limina, subraya el avanzado estado de las conversaciones, aunque la concreción final aún requiere la evaluación de una serie de procedimientos internos y logísticos de la Santa Sede, que suelen tardar varios meses, incluso hasta 12 o 18, para la planificación detallada de cada evento.

¿Qué motivó el entusiasmo del Sumo Pontífice por Perú?

El vínculo del papa León XIV con Perú es profundo y de larga data, lo que explica su particular entusiasmo por regresar. Antes de asumir sus responsabilidades en Roma y, eventualmente, ascender al papado, León XIV fue misionero en territorio peruano por más de dos décadas, un periodo extenso que lo conectó íntimamente con la realidad y la gente del país. Posteriormente, ejerció como obispo de la diócesis de Chiclayo hasta el año 2023. Ese mismo año, fue convocado a Roma para ocupar importantes cargos como Prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, posiciones que consolidaron su cercanía y conocimiento de la región. Durante los encuentros en el Vaticano, el papa reaccionó positivamente a la reiterada invitación oficial, expresando: “Cuánto quisiera estar ya en el Perú. Mostró entusiasmo y una clara disposición”, según relató García Camader a los medios, destacando una conexión emocional de más de 20 años con la nación andina.

Logística Papal: Un despliegue de coordinación y fe

La organización de una visita papal es un desafío logístico de primer orden, que involucra a cientos de personas y millonarias inversiones. Depende de una serie de pasos administrativos y operativos que deben ser evaluados por organismos específicos del Vaticano, como el dicasterio encargado de coordinar los viajes del pontífice a los distintos países. En este proceso, la seguridad es un factor clave, requiriendo la movilización de al menos 1,500 agentes de seguridad y protocolos internacionales. Además, se estima que un evento de esta magnitud podría atraer a más de 200,000 fieles solo en la capital y generar un impacto económico que podría superar los 25 millones de soles en turismo y servicios, beneficiando a diversas regiones del país.

¿Por qué se pospuso la visita papal al segundo semestre de 2026?

La fecha de la visita papal, inicialmente considerada para la primera parte de 2026, fue prudencialmente aplazada para la segunda mitad del año. El presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor García Camader, explicó que esta decisión responde a la proximidad de las elecciones generales en Perú, un proceso democrático fundamental que el propio pontífice consideró prioritario. “El papa expresó que no sería oportuno distraer la atención del país en un momento de discernimiento electoral”, indicó García Camader. Esta consideración demuestra el respeto de la Santa Sede por los procesos cívicos nacionales, buscando no interferir ni desviar el foco de la ciudadanía en un periodo tan sensible, asegurando que el mensaje papal tenga el impacto deseado sin sombras políticas. Los comicios generales están previstos para abril de 2026, con una eventual segunda vuelta en junio, dejando los meses de noviembre y diciembre libres de este tipo de eventos.

Requerimientos técnicos y financieros de una visita de Estado

Una visita de Estado papal no es solo un evento religioso, sino un compromiso diplomático y técnico de alta complejidad. Implica una meticulosa planificación de infraestructuras, desde la adecuación de espacios para misas masivas que pueden congregar a cientos de miles de personas, hasta la coordinación de rutas y sistemas de transporte. Las invitaciones formales ya fueron cursadas tanto por la Presidencia de la República como por la Conferencia Episcopal Peruana, ambas hace más de 18 meses. Sin embargo, la concreción final depende de la evaluación detallada del calendario del Vaticano, que debe coordinar con las agendas de más de 39 circunscripciones eclesiásticas en Perú, incluyendo 7 arquidiócesis, 19 diócesis, 7 prelaturas territoriales y 4 vicariatos apostólicos, además de un obispado castrense. Se requiere una inversión considerable en sonido, iluminación, pantallas gigantes y logística de comunicación, con presupuestos que pueden ascender a varios millones de dólares, financiados por contribuciones de fieles y el sector privado.

Conexión histórica: Más de 50 años de la Iglesia Peruana

La Conferencia Episcopal Peruana (CEP) ha mantenido una relación constante con el Vaticano, con la visita ad limina realizada en enero siendo un pilar de esta conexión. Durante esta visita, los 46 obispos peruanos tuvieron una serie de reuniones con el papa y con diversas instancias de la Curia Romana, un rito que se realiza cada 5 años. En un gesto simbólico, la delegación peruana realizó una donación que incluyó un mosaico dedicado a la Virgen María y una imagen de Santa Rosa de Lima, ambas instaladas en los Jardines Vaticanos. Un punto cumbre fue cuando León XIV sorprendió a los obispos al participar de un almuerzo con ellos, en una reunión extendida de casi 24 horas, donde entregó rosarios a cada uno y compartió un diálogo pastoral de más de 3 horas, fortaleciendo un lazo que se remonta a la erección de la primera diócesis en Perú hace más de 500 años.

¿Qué implicaría para la fe y la sociedad peruana la llegada de León XIV?

La potencial llegada del papa León XIV al Perú, un país donde el 76% de la población se identifica como católica, no solo sería un hito religioso, sino también un evento de profunda resonancia social y cultural. Su visita podría revitalizar la fe de millones de peruanos, generando un ambiente de unidad y esperanza en un momento crucial para la nación. Más allá de lo espiritual, una visita papal de tres días de duración representaría una ventana para el Perú ante el mundo, atrayendo la atención internacional y fomentando el turismo. La expectativa es palpable: ¿estaremos listos como nación para recibir al Sumo Pontífice en 2026 y aprovechar este momento histórico para fortalecer nuestros valores y nuestra identidad, o los desafíos logísticos y políticos pondrán a prueba la voluntad de todos?

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