Enseñando con el ejemplo

Llama poderosamente la atención, el accionar de la exprefecta y docente, de quien nos imaginamos en las aulas, ha llamado al buen ejemplo y al buen de comportamiento de sus alumnos. Sin embargo, mientras lideraba a un grupo de protestantes que estaban a favor de Pedro Castillo, en impulso violento arrancho la banderilla a una ciudadana que se encontraba marchando por la paz, ¿Cómo una exautoridad y maestra puede comportarse de esa forma?

Con su actuación solamente ha demostrado una mala educación e irascibilidad. Lamentablemente, en los cargos de confianza, políticos, muchas veces se elige a los responsables sin una evaluación pertinente. Se requiere ciudadanos con inteligencia emocional, por supuesto también experiencia, conocimiento y criterio para tomar decisiones e incluso para interpretar la norma.

Por supuesto que todos rechazamos la pérdida de vidas humanas, ningún motivo puede excusar ningún tipo de violencia y menos el asesinato de un ser humano. Definitivamente,  debe haber investigaciones y sanciones drásticas para todos los involucrados. 

Es sumamente importante que se sepa la verdad. ¿Cómo fallecieron esas personas? ¿De dónde salieron las balas que mataron a esas personas? Si bien es cierto que las Fuerzas Armadas y la Policía tienen armas de fuego, también se ha demostrado la presencia de grupos delincuenciales, con armas de fuego, que se han infiltrado en las marchas para crear el caos.  

Es que existe algún consenso entre todas estas protestas y la población en general, el 90 % de los peruanos desean que se cierre el Congreso.

Pero antes, es sumamente importante un cambio en las normas electorales, con la finalidad de que se puedan elegir ciudadanos de mejor índole y con capacidad para solucionar los problemas que aquejan al país.

Con las actuales disposiciones, no cambiaría absolutamente nada, ya que los partidos, con las actuales disposiciones, no cambiaría absolutamente nada, ya que los partidos y movimientos políticos, que más votación tienen, seguían eligiendo muchas veces a delincuentes entre sus líneas -por el sistema quién paga más-, y a la larga terminarían siendo congresistas.  

Es decir, cambiaríamos moco por baba. Por supuesto, que con esto no estamos diciendo que todos los congresistas son delincuentes, de ninguna manera, pero, definitivamente, lo que sí abunda son los que priorizan sus intereses personales.

Hay algo que tenemos que reconocer, nuestra población tiene que madurar políticamente, si queremos aportar como ciudadanos, debemos de conocer mejor nuestros roles, y participar de alguna manera en la política. Pero no como tinterillos, sino como ciudadanos responsables que conocen sus derechos y obligaciones y las cumplen.