Un tranquilo día se transformó en caos en el distrito de Castillo Grande, Tingo María, cuando un enjambre de abejas escapó de una vivienda y atacó a los miembros de una comunidad evangélica y a varios vecinos. El incidente ocurrió cerca del Caracol, en dirección al balneario El Aserradero.
Los afectados estaban en plena construcción del falso piso de su templo evangélico cuando fueron sorprendidos por las abejas. En un intento desesperado por evitar más picaduras, los trabajadores dejaron su labor abruptamente, abandonando materiales de construcción como mezcla y cemento, y buscaron refugio en las viviendas más cercanas.
La situación escaló rápidamente, afectando a numerosos residentes del área, quienes, en medio de sus actividades diarias, también sufrieron el ataque de las abejas. Incluso los niños y ancianos tuvieron que recurrir a baños para aliviar el dolor y la irritación causados por las picaduras.
Ante la gravedad del incidente, los vecinos solicitaron la intervención de los bomberos de Tingo María. Los bomberos acudieron prontamente y llevaron a cabo una operación para dispersar el enjambre. Usando montones de desperdicios, generaron humo abundante para acceder a la vivienda y alejar a las abejas que habían invadido prácticamente todos los espacios, desde dormitorios hasta la sala.
Varios de los afectados por las picaduras, incluyendo al propietario de las abejas, fueron trasladados para recibir atención médica en la posta de salud de Castillo Grande y en el hospital de Tingo María.




