ENFOQUE POR COMPETENCIAS CON EXIGENCIA ACADÉMICA

Arlindo Luciano Guillermo

El enfoque por competencias es un modelo pedagógico basado en el constructivismo, la contextualización holística y el soporte socioemocional. Las leyes, normas técnicas y políticas educativas del Minedu son aplicables para instituciones educativas públicas y privadas. Los cinco compromisos de gestión educativa se implementan obligatoriamente. Durante cinco días (27 al 31 de octubre), en promedio de dos horas diarias, en el colegio donde trabajo, hemos expuesto la propuesta pedagógica, que no se distancia ni esquiva el Currículo Nacional. No existe conocimiento cero en los estudiantes; siempre tienen saberes previos y experiencias individuales. No existe trabajo pedagógico solo con competencias. Para comprender e interpretar un texto escrito -fábula, cuento o noticia- se analiza, se selecciona información y se toman decisiones. Las competencias combinan conocimiento, habilidad y actitud. Según el CN (2016), “la competencia se define como la facultad que tiene una persona de combinar un conjunto de capacidades a fin de lograr un propósito específico en una situación determinada, actuando de manera pertinente y con sentido ético”. Un ciudadano competente resuelve problemas con efectividad. Un estudiante en cuarto o quinto de secundaria tiene que tomar una decisión trascendental: elegir una carrera profesional u oficio en la universidad, instituto, escuela militar o policial, hacer empresa o impulsar un emprendimiento. Lo tendrá que hacer con información fiable y objetividad. Los hijos deciden su propio destino. Vargas Llosa y Pelo D’Ambrosio decidieron ser escritor y cantante respectivamente. Uno recibió el Premio Nobel de Literatura; el otro alcanzó fama con Lejos de ti. El aprendizaje significativo es asimilación de competencias y adquisición de conocimiento útil y necesario.

Una competencia implica saber hacer y aprender con autonomía y tolerancia a la frustración, saber reflexionar con pensamiento crítico y saber convivir con relaciones interpersonales efectivas y asertivas. La Unesco plantea cuatro pilares fundamentales de la educación: saber conocer (adquisición de conocimiento científico y tecnológico), aprender a hacer (aplicación del conocimiento científico), aprender a vivir juntos (convivencia democrática) y aprender a ser (autonomía y pensamiento crítico). El aprendizaje tiene que ser significativo y trascendental para la vida cotidiana y resolver problemas. Cuando pregunté a los padres de familia si recordaban el teorema de Pitágoras, productos notables de álgebra o las guerras mundiales, en el auditorio cundió el silencio. Les pedí que calcularan el 20% de 620. Al unísono respondieron, 124 soles. Conocen las cuatro operaciones aritméticas básicas. En el área de comunicación se pide entender lo que se lee, redactar con coherencia, claridad y argumentación y ejercer la libertad de expresión. El mercado educativo actualmente demanda ingreso a la universidad. Con el Currículo Nacional, los estudiantes no pasan la valla del examen de admisión. Los que terminan la secundaria hacen academia preuniversitaria. La universidad exige dominio superlativo del conocimiento. ¿Cuál es la relación lógica de procesión y Señor de Burgos? Me contaba un amigo que su hijo, que estudia en una universidad privada en Lima, durante una exposición sobre derecho constitucional, se paralizó frente a sus compañeros. ¿Por qué ocurrió? No tiene competencias lingüísticas ni habilidad para la argumentación ni gestión emocional. En la universidad se lee con alta performance de análisis e interpretación, se redactan textos académicos con alineamiento a revistas indexadas, normas APA, marco conceptual, referencias bibliográficas y verificación de autenticidad de información e inteligencia artificial con Turnitin, se elabora una tesis (demostración de hipótesis), se sustenta ante un jurado. Es el momento de saber hacer, saber pensar y saber convivir. Un estudiante del siglo XXI, donde la IA ha llegado para quedarse, la competencia laboral es feroz, la meritocracia convertida en regla profesional y los lobbies políticos y venales se entronizan, debe disponer impostergablemente de tres herramientas: conocimiento científico y tecnológico, habilidades blandas (empatía, tolerancia a la frustración, comunicación efectiva, resiliencia y adaptabilidad contextual) y destrezas digitales.

Ser competente es optimizar el conocimiento adquirido para resolver problemas. Quien resuelve problemas con cavilación y estrategia es competente. Un reto o problema demanda “construir respuestas”. Aprender solo para aprobar exámenes es fatal. Un aprendizaje por proyectos y casuística reclama la movilización de competencias. El aprendizaje trasciende a la institución educativa y se traslada a la sociedad y la vida personal. El paradigma por competencias se sostiene en el soporte socioemocional de estudiantes y docentes. La construcción del aprendizaje es la finalidad de las competencias. El docente facilita, crea las condiciones adecuadas y favorables para que el estudiante actúe con autonomía y toma de decisiones. Equivocarse o cometer errores es entendible y natural en el proceso de aprendizaje. Quien no se equivoca no aprende. El asunto es ajustar y corregir las estrategias. Existe un conflicto entre enfoque por competencias y los requerimientos del mercado educativo que demanda preparación para el ingreso a la universidad. Sustenta Sergio Tobón, en Formación integral y competencias. Pensamiento complejo, currículo, didáctica y evaluación (2013): “En la resolución de problemas desde las competencias es preciso realizar las siguientes acciones: 1. comprender el problema en un contexto disciplinar, personal, ambiental, social y/o económico. 2. establecer varias estrategias de solución, en las cuales se tenga en cuenta lo imprevisto y la incertidumbre. 3. considerar las consecuencias del problema y los efectos de la solución dentro del conjunto del sistema. 4. aprender del problema para asumir y resolver problemas similares en el futuro”. Ese es el perfil de egreso del estudiante de EBR. Las tesis de Tobón coinciden con las del Currículo Nacional.

El enfoque por competencias contribuye con el fortalecimiento de la democracia y los derechos civiles. Sin conocimiento científico ni experiencia histórica no es posible enfrentar los desafíos de la sociedad actual. No se puede ignorar la presencia avasalladora de la inteligencia artificial, Esto es Guerra, Magaly TV, la infestación de fake news y los memes (“virus mediáticos”); son realidades inocultables. ¿Cómo contrarrestarlos y así no hacernos dependientes y dejarnos seducir por las alucinaciones de la IA? El uso de competencias: pensamiento crítico, toma de decisiones, autonomía y capacidad de responder con argumentación. Dice Byung-Chul-Han, en Infocracia (2022): “Cuando los ciudadanos interactúan con robots de opinión y se dejan manipular por ellos, cuando determinados actores, cuyos orígenes y motivaciones son completamente oscuros, interfieren en los debates políticos, la democracia está en peligro”. La educación puede protegerla.