La economía estadounidense se encuentra en un momento crucial, marcado por la tensión entre la política fiscal del gobierno y la política monetaria de la Reserva Federal (Fed). Este contexto añade incertidumbre sobre el futuro económico del país, justo cuando se observan señales mixtas en los principales indicadores.
Según la investigación publicada por The New York Times, el presidente Trump se reunió el jueves con Jerome H. Powell, presidente de la Reserva Federal, tras meses de críticas públicas a la institución por su ritmo, según el presidente, excesivamente lento en la reducción de los tipos de interés.
Este encuentro, solicitado por el propio Trump, es el primero desde su regreso a la Casa Blanca. Durante la reunión, ambos líderes discutieron la evolución de la economía en relación con la inflación, el mercado laboral y el crecimiento. Sin embargo, Powell evitó compartir sus expectativas sobre la política monetaria futura, según un comunicado emitido por la Fed. Powell enfatizó que las decisiones futuras dependerán exclusivamente de la información económica entrante y su impacto en las perspectivas, basándose en análisis objetivos y no políticos.
La reunión se produce en un momento delicado para la economía, que enfrenta riesgos derivados de las políticas de Trump. La imposición, pausa y reversión de aranceles contra socios comerciales ha complicado la tarea de la Fed, que busca controlar las presiones inflacionarias remanentes de la pandemia y las nuevas surgidas por los aranceles, mientras intenta mantener un mercado laboral que muestra signos de desaceleración. Es crucial recordar que los aranceles, al ser impuestos sobre las importaciones, generalmente ralentizan el crecimiento y aumentan la inflación.
Además, los republicanos buscan aprobar recortes fiscales que podrían aumentar el déficit, en un momento en que los mercados de deuda pública de EE.UU. ya están bajo presión. Esta situación, sumada a políticas de inmigración más restrictivas, inyecta mayor incertidumbre al panorama económico. La Fed está evaluando el efecto neto de estas políticas, que según funcionarios, tardará en sentirse plenamente en la economía. La tasa de desempleo, actualmente en el 3.9% (dato de abril de 2025), es un factor que la Fed sigue de cerca.
Con un mercado laboral aún sólido, los responsables de la Fed argumentan que pueden permitirse ser pacientes antes de reiniciar los recortes de tipos de interés, pausados en enero tras una reducción acumulada de un punto porcentual el año anterior. Los mercados de futuros de fondos federales ahora anticipan que la Fed podría mantenerse a la espera durante la mayor parte del año, aplicando solo un recorte de un cuarto de punto porcentual para diciembre. Algunos economistas incluso prevén que esta pausa se extienda hasta 2026, debido a que esperan que los aranceles eleven la inflación, dificultando la capacidad de la Fed para responder a una desaceleración económica. La tasa de inflación PCE subyacente, el indicador preferido de la Fed, se situó en 2.8% en marzo de 2025, aún por encima del objetivo del 2%.
La postura de “esperar y ver” de la Fed ha provocado la ira del presidente, quien ha exigido repetidamente que el banco central reduzca los tipos de interés. Trump también ha atacado personalmente a Powell, calificándolo de “gran perdedor” y “Sr. Demasiado Tarde.” Incluso consideró destituir a Powell, a quien nombró al frente de la Fed en su primer mandato, pero fue disuadido por sus asesores económicos por temor a desencadenar una crisis financiera. El tipo de interés de referencia de la Fed se mantiene en un rango entre 5.25% y 5.50% desde julio de 2024.
Recientemente, la Corte Suprema sugirió que la capacidad del presidente para interferir con la Fed es más limitada que con otras agencias independientes, describiendo a la institución como una “entidad cuasi-privada con una estructura única.” Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, declaró que Trump reiteró a Powell su creencia de que la Fed está cometiendo un error al no bajar los tipos de interés. Añadió que el presidente no discutió sus planes para nominar un nuevo presidente cuando el mandato de Powell finalice en mayo de 2026.




