Un agente civil de tránsito en Quito realizó un hallazgo preocupante al descubrir dos bidones con material inflamable cerca de la zona donde se originó un devastador incendio forestal en el sector de Guápulo. El descubrimiento, que tuvo lugar el martes por la tarde mientras las llamas seguían avanzando por distintas áreas de la ciudad, ha generado sospechas sobre un posible acto intencionado. Los bidones contenían aceite quemado con un fuerte olor a diésel, lo que refuerza la hipótesis de que podrían haber sido utilizados para iniciar el fuego de manera premeditada.
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, se pronunció de manera contundente ante la situación, calificando los incendios como “criminales y terroristas”. Muñoz destacó que los siniestros se desataron en varios puntos de la ciudad de manera simultánea, lo que incrementa las sospechas de que fueron provocados deliberadamente. Las autoridades locales han comenzado una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos, mientras que la Fiscalía ha dado inicio a una investigación previa para determinar la causa exacta del fuego y encontrar a los responsables de estos actos.
El impacto de los incendios ha sido considerable. Hasta el momento, se reportan siete personas heridas y al menos 107 familias han tenido que ser evacuadas de sus hogares debido a la proximidad del fuego. Bomberos, policías y miembros de la comunidad continúan luchando contra las llamas en un esfuerzo conjunto por controlar el avance de los incendios. Al mismo tiempo, las autoridades municipales han ofrecido recompensas a quienes puedan proporcionar información útil que conduzca a la identificación de los responsables detrás de estos incidentes.
El ambiente en Quito sigue siendo de gran preocupación, pues las condiciones climáticas y el terreno afectado complican las labores de extinción. No obstante, la colaboración de ciudadanos y cuerpos de seguridad ha sido fundamental en las operaciones de emergencia. El alcalde Muñoz ha reiterado su compromiso de dar con los autores de estos incendios, enfatizando la gravedad de los daños ocasionados tanto al medio ambiente como a las personas afectadas.




