Encarcelan a descuartizador de Llicua

El descuartizador de Llicua, Shilton Revelino Ventura Céspedes (25), fue internado en el penal de Potracancha, luego que el juez Leonardo Alipázaga Rivera, del Juzgado de Investigación Preparatoria Transitoria de Amarilis, declaró fundada la solicitud de prisión preventiva por nueve meses, acusado por el delito contra la vida, el cuerpo y salud en la modalidad de feminicidio agravado.
El fiscal argumentó que Shilton acuchilló y descuartizó a su conviviente Dionisia Robles Santillán (24), la noche del lunes, en el inmueble rústico, ubicado dentro de un taller de mecánica, al costado de la empresa Etnasa, en el kilómetro 1.5 de la Carretera Central Huánuco-Tingo María.
Los policías hallaron el cuerpo mutilado de la víctima en un costal blanco debajo del catre en el segundo piso de la vivienda. Los brazos y piernas fueron encontrados en un lavatorio en la ribera del río Huallaga, a 50 metros del lugar, mientras que la cabeza continúa desaparecida.
Ante tantas evidencias, la abogada de la defensa técnica no tuvo recursos ni argumentos para objetar al fiscal y defender al homicida. El magistrado ordenó su encarcelamiento por nueve meses mientras duren las investigaciones, pero podría recibir hasta 35 años de prisión por el delito cometido.
Niega haberla acuchillado
“Ella me reclamó por qué la llevé a esa casa para vivir como ratón. Luego me dijo que cuide a sus hijos porque se iría y se apuñaló. Yo, de miedo a que no me creyeran que se apuñaló sola, la descuarticé para desaparecerla”, dijo el sanguinario sujeto.
Durante la audiencia se lamentaba y movía la cabeza. En declaraciones a la prensa, Shilton indicó que su esposa no está muerta, sino en su casa. Pidió que sus hijos se queden con sus familiares para que vayan a visitarlo en el penal. “Voy a trabajar para mis hijos. No me voy a separar de ellos”, declaró.
Le rogaron por la cabeza
Terminada la audiencia, los familiares le rogaron para que diga dónde está la cabeza. “Por favor, avísanos dónde está la cabeza para poder enterrarla completa y pueda descansar mi hija”, dijo Fortunato Robles Gonzales, padre de la víctima.
El sujeto, entre lágrimas, indicó que lo arrojó al río Huallaga con un balde de color azul, pero que el agua, solo se habría llevado el balde.
Examen
psicológico
Según el resultado del examen psicológico, que se practicó al imputado, el especialista concluyó que tiene personalidad inestable con rasgos disociales caracterizados por frialdad emocional, impulsiva, baja tolerancia a la frustración y actitud calculadora.
El fiscal refirió que dichas características lo habrían llevado a actuar con crueldad y frialdad para luego limpiar los restos de sangre en la escena del crimen y borrar las evidencias.
Ayuda
psicológica
Los familiares solicitaron ayuda psicológica para los menores, de 5 y 3 años, que quedaron en la orfandad. “El más pequeño reclama a cada rato a su mamá, mientras que el mayor piensa que los policías mataron a su mamá porque los vio en la casa”, dijo la abuela de los pequeños.
Asimismo, exigieron una sanción drástica y ejemplar con cadena perpetua para el sujeto. “Hoy le tocó a mi familia, mañana, podrían ser ustedes u otras personas. Pedimos cadena perpetua para ese asesino, así evitaremos que más mujeres sean víctimas”, dijo uno de los familiares.