En Vivo: Hamás Comienza a Liberar a Más Rehenes

El proceso de liberación de rehenes israelíes por parte de Hamás continuó este sábado, con la entrega de dos personas a la Cruz Roja en Rafah, en el sur de Gaza, marcando un nuevo hito en el acuerdo de cese al fuego. Israel, por su parte, se prepara para liberar a aproximadamente 600 detenidos palestinos. Este intercambio se produce en un momento crítico, con las negociaciones para extender la tregua enfrentando serias dificultades.

Según la investigación publicada por The New York Times, este sábado se liberaron seis rehenes israelíes, a cambio de que Israel libere a más de 600 prisioneros palestinos, el grupo de detenidos más grande liberado a la vez desde que comenzó el alto el fuego a fines de enero.

Con anterioridad, Hamás había entregado los restos de Shiri Bibas, la madre israelí cuyo secuestro junto a sus dos hijos pequeños durante el ataque del 7 de octubre de 2023 se convirtió en un símbolo del sufrimiento israelí. Inicialmente, Hamás había entregado un cuerpo que identificó como el de la Sra. Bibas, pero las pruebas realizadas en Israel revelaron que no era ella, generando indignación y presión para la entrega correcta de los restos. La identificación errónea inicial subraya las complejidades y la carga emocional que rodean estos intercambios.

Se espera que la liberación del sábado complete la entrega de los 25 rehenes israelíes vivos acordados en la primera fase del acuerdo. Entre los rehenes liberados se encuentran Hisham al-Sayed y Avera Mengistu, quienes habían estado cautivos en Gaza durante aproximadamente una década. La liberación de estos individuos, especialmente aquellos retenidos por un período prolongado, plantea interrogantes sobre sus condiciones de detención y el impacto psicológico del cautiverio.

Mientras tanto, en Cisjordania y Gaza, los palestinos esperan ansiosamente el regreso de sus seres queridos. Entre los detenidos palestinos a ser liberados, se encuentran individuos que cumplen largas condenas por su participación en ataques contra israelíes, así como más de 400 personas detenidas en Gaza, muchas de ellas sin cargos formales. La disparidad en las circunstancias de la detención entre los prisioneros palestinos destaca las complejidades del conflicto y los diferentes niveles de participación en la violencia.

A pesar de la presión internacional y los esfuerzos de mediación, las negociaciones para extender el acuerdo de tregua hacia una segunda fase se han estancado. Esta segunda fase implicaría el fin de la guerra y la liberación de los aproximadamente 30 rehenes restantes que se cree están vivos en Gaza, a cambio de la liberación de más prisioneros palestinos. El estancamiento de las negociaciones plantea serias dudas sobre el futuro del proceso de paz y la posibilidad de un retorno a las hostilidades.

La incertidumbre sobre el futuro se cierne sobre la región, con la expiración de la primera fase de la tregua de seis semanas acercándose a principios de marzo. Las demandas de Israel, que incluyen el fin del gobierno de Hamás y la desmilitarización de Gaza, contrastan con la aparente falta de voluntad de Hamás para ceder en estos puntos. La falta de un acuerdo para extender la tregua genera temores de que la lucha pueda reanudarse pronto, lo que podría poner en peligro la vida de los rehenes restantes y exacerbar la ya grave crisis humanitaria en Gaza.