Un grupo de 30 personas, que serían trabajadores de parques y jardines de la Municipalidad de Amarilis, apostados a un costado del Parque de la Salud, esperaron la movilización de los pobladores de Llicua. Cuando ambos bandos se encontraron se generó una pequeña trifulca resultando agredido el alcalde Marco Gutiérrez a quien le lanzaron huevos. Los protestantes se quejaron que los proyectiles incluso fueron lanzados desde el interior del local municipal.
Las personas, que arengaban a favor de Robinson Aguirre, acusaron que la manifestación era una medida de desestabilizar su gestión.
Aunque Marco Gutiérrez recibió varios impactos. La intervención de la Policía Nacional permitió que el enfrentamiento no traiga mayores consecuencias.




