La situación geopolítica en Europa del Este se encuentra en un momento crítico, donde las tensiones diplomáticas y las necesidades de seguridad convergen. En este intrincado escenario, el Presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, tenía previsto reunirse este jueves en Kiev con Keith Kellogg, enviado especial del Presidente Trump para Ucrania y Rusia, en un intento por salvar las negociaciones de paz, después de una disputa pública entre ambos líderes que amenazó con descarrilar los esfuerzos diplomáticos. La reunión se produce en un momento delicado, con Ucrania buscando garantías de seguridad y apoyo continuo frente a la agresión rusa.
Negociaciones de Paz
Según el reportaje de The New York Times, la reunión con el enviado, Keith Kellogg, general retirado del Ejército estadounidense y asesor de larga data del Sr. Trump en asuntos de seguridad, tenía como objetivo discutir vías para poner fin a la guerra que salvaguarden los intereses de Ucrania. Es relevante recordar que Kellogg, durante su carrera militar, ocupó cargos de alto rango en el Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, brindándole una perspectiva informada sobre las dinámicas de seguridad internacional.
El contexto de esta reunión es particularmente tenso. Apenas un día antes, Trump calificó a Zelensky de “dictador”, mientras que el presidente ucraniano acusó al magnate de repetir la propaganda rusa. Estas declaraciones cruzadas han elevado la incertidumbre sobre el futuro de la relación entre ambos países, poniendo en riesgo el apoyo crucial que Washington ha brindado a Kiev desde el inicio del conflicto. Además, existen preocupaciones en Kiev sobre el papel de Kellogg dentro del equipo de negociación de la administración Trump, especialmente después de que no formara parte de la delegación estadounidense que se reunió con funcionarios rusos esta semana para iniciar las conversaciones de paz. Esta ausencia ha generado dudas sobre la influencia y la capacidad del enviado para influir en la política de Trump hacia Ucrania.
A pesar de las tensiones, Ucrania es consciente de la importancia de mantener una relación sólida con Washington, su principal aliado. En este sentido, Kiev ha expresado que el objetivo de la reunión es evitar que la disputa se convierta en un conflicto incontrolable. “Es crucial para nosotros que la reunión y nuestra cooperación general con Estados Unidos sean constructivas”, declaró Zelensky en su discurso nocturno del miércoles. Esta declaración refleja la cautela y el pragmatismo de Ucrania al abordar las relaciones con Estados Unidos. La dependencia de la ayuda militar y financiera estadounidense hace que Kiev sea especialmente sensible a cualquier señal de cambio en la política de Washington.
Kellogg ha afirmado que Estados Unidos está llevando a cabo discusiones separadas sobre un posible acuerdo de paz con Rusia y con Ucrania, y que él está liderando la vía estadounidense-ucraniana, mientras que Steve Witkoff, enviado de Trump para Oriente Medio, está a cargo de la vía estadounidense-rusa. Los dos enviados luego regresarán a Washington para comparar notas y determinar los próximos pasos, agregó Kellogg. El ex embajador de los Estados Unidos en Rusia, Michael McFaul, ha destacado la importancia de una estrategia coordinada entre Estados Unidos y sus aliados europeos para lograr una solución pacífica en Ucrania.
Además de discutir un posible camino hacia un acuerdo de paz, se esperaba que Kellogg abordara un posible acuerdo que otorgaría a Estados Unidos acceso a los recursos naturales ucranianos como compensación por la ayuda pasada y, posiblemente, como garantía para la asistencia futura. Trump ha insistido en que quiere una retribución por el dinero que Washington ha invertido en la defensa de Ucrania. Esta demanda ha generado controversia y ha sido interpretada por algunos como una forma de presionar a Kiev para que acepte términos desfavorables. La extracción y exportación de minerales críticos ucranianos podría potencialmente generar ingresos sustanciales para Kiev, sin embargo, ceder el control mayoritario a una potencia extranjera podría generar interrogantes sobre la soberanía nacional.
En algunos aspectos, Kellogg podría ser un aliado de Kiev. Ha adoptado una postura más agresiva hacia Rusia que Trump y algunos de sus asesores, proponiendo que Washington podría aumentar las sanciones para presionar a Rusia hacia un acuerdo de paz y viendo favorablemente la aprobación de la administración Biden para que Ucrania ataque dentro de Rusia con misiles de largo alcance. Esta postura, más alineada con la visión de Kiev sobre la necesidad de presionar a Rusia, podría convertir a Kellogg en un interlocutor valioso para Ucrania. Finalmente, el ex Secretario de Estado, Henry Kissinger, ha abogado por una solución negociada que tenga en cuenta los intereses de todas las partes involucradas, incluyendo a Rusia.




