La ciudad de Filadelfia se vistió de verde este viernes para celebrar junto a los Eagles su reciente victoria en el Super Bowl LIX, un evento que congregó a miles de aficionados eufóricos. Tras una temporada llena de retos y triunfos, el equipo culminó su desempeño con una victoria 40-22 sobre los Kansas City Chiefs, consolidándose como campeones de la NFL y desatando una ola de júbilo en la metrópoli. El desfile triunfal recorrió las principales arterias de la ciudad, culminando en las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia, un lugar emblemático inmortalizado por la saga de “Rocky”.
Jalen Hurts, el quarterback estelar de los Eagles, fue nombrado Jugador Más Valioso (MVP) del Super Bowl, un reconocimiento a su liderazgo y desempeño sobresaliente durante el campeonato.
Según el reportaje de The Athletic, la celebración se desarrolló con un ambiente festivo, aunque un incidente aislado empañó parcialmente la jornada. La policía local confirmó que dos mujeres resultaron heridas por disparos y fueron trasladadas a un hospital, donde se reportaron estables. Las autoridades solicitaron la colaboración ciudadana para esclarecer lo sucedido, según la investigación publicada por The Athletic.
El ambiente festivo, sin embargo, prevaleció durante la mayor parte del evento, con los jugadores compartiendo su alegría con los aficionados. El alcalde de Filadelfia, Cherelle Parker, y el gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, también se dirigieron a la multitud, destacando el espíritu de lucha y perseverancia que caracteriza tanto al equipo como a la ciudad. Shapiro, incluso, proclamó a los Eagles como “el equipo de Estados Unidos”, generando una respuesta entusiasta entre los presentes y avivando la histórica rivalidad con los Dallas Cowboys. Recordemos que Filadelfia no veía un desfile de esta magnitud desde la victoria de los Phillies en la Serie Mundial de 2008.
Jalen Hurts, visiblemente emocionado, fue el primero en tomar la palabra desde el escenario, agradeciendo a sus compañeros, al cuerpo técnico y, especialmente, a los fans por su apoyo incondicional a lo largo de la temporada. El quarterback rememoró su promesa de no pisar las escaleras de “Rocky” hasta conquistar el campeonato, un sueño que finalmente se hizo realidad. “Sé que este equipo ha tenido que luchar mucho este año. Este equipo ha tenido que pelear. Este equipo ha tenido que perseverar”, afirmó Hurts, destacando la importancia de la perseverancia y la fortaleza mental para superar los obstáculos. “En Filadelfia no nos rendimos”, sentenció, provocando una ovación masiva.
Varios jugadores se unieron a la celebración, incluyendo a Saquon Barkley, quien en el Super Bowl rompió el récord de la NFL de yardas combinadas en una sola temporada, de acuerdo a lo reseñado por múltiples fuentes deportivas. A.J. Brown, el receptor estrella del equipo, también tuvo palabras de agradecimiento para la afición, defendiendo su profesionalismo y compromiso con el equipo. Jordan Mailata, liniero ofensivo de los Eagles, lideró a la multitud en un emotivo canto de “We Are The Champions”, creando un momento inolvidable. Es relevante señalar que las ventas de mercancía alusiva a los Eagles se dispararon un 300% en las últimas 48 horas, impulsando la economía local.
El propietario de los Eagles, Jeffrey Lurie, y el gerente general, Howie Roseman, también se dirigieron a la multitud, expresando su orgullo por el equipo y su compromiso con la ciudad. “Sangro por esta ciudad”, exclamó Roseman, generando una gran ovación. Nick Sirianni, entrenador del equipo, recordó los momentos clave de la temporada, incluyendo los entrenamientos al aire libre en el Lincoln Financial Field, un factor que, según él, contribuyó al éxito del equipo. “Este equipo es especial”, concluyó Sirianni, agradeciendo el apoyo incondicional de los aficionados. El desfile, que movilizó a más de un millón de personas, según estimaciones de las autoridades, representa un hito en la historia de la ciudad y un testimonio del fervor que genera el fútbol americano en Filadelfia.




