Aquaglow presentó oficialmente su iniciativa “Viva el Futuro”, un proyecto que marca el inicio de una nueva etapa en la empresa, orientada a fortalecer la conciencia ecológica y promover un modelo de crecimiento responsable. Durante el evento, el gerente general, Jaime Ernesto Salgado Salazar, expuso la visión institucional y anunció la implementación de una estructura basada en cinco pilares estratégicos.
Según explicó, la propuesta no se limita a una expansión comercial, sino que responde a un rediseño integral del modelo de negocio. “No solo presentamos alianzas, presentamos un modelo estructural en cinco pilares que sostendrán el crecimiento responsable de Aquaglow”, señaló durante su intervención. Cada uno de estos pilares —indicó— responde a necesidades concretas del mercado y articula ciencia, análisis técnico y procedimientos orientados a la sostenibilidad.
El gerente recordó que el emprendimiento nació hace cinco años como una iniciativa familiar impulsada por la pasión por los acuarios. En sus inicios, la empresa contaba con 19 acuarios; actualmente, ofrece más de 45 alternativas al público, ampliando su catálogo de especies, insumos y soluciones especializadas. Este crecimiento, afirmó, estuvo acompañado de un proceso de aprendizaje constante frente a críticas iniciales y exigencias del mercado.
Salgado destacó que la evolución de la empresa implicó actualizar conceptos sobre ecosistemas acuáticos, manejo responsable de especies y educación ambiental. Bajo esa línea, presentó la nueva frase institucional que guiará esta etapa: “Inspiramos conocimiento, creamos experiencia y preservamos la vida acuática”.
Como parte central del programa “Viva el Futuro”, Aquaglow formalizó alianzas con dos instituciones consideradas estratégicas para consolidar su nueva visión: una entidad educativa y una entidad financiera.
En el ámbito formativo, la empresa anunció su colaboración con la institución educativa Roosevelt School. El objetivo es fortalecer la educación vivencial y experimental en torno a los ecosistemas acuáticos, promoviendo que estudiantes comprendan el acuario no solo como un elemento decorativo, sino como un sistema biológico que puede estudiarse, analizarse y gestionarse con responsabilidad ambiental.




