Empleo formal se desacelera en Perú: Preocupación por menor dinamismo en sectores clave

El empleo formal en el sector privado peruano registró en mayo un crecimiento del 5.1% en comparación al mismo mes del año anterior, según datos del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE). Si bien el incremento sigue siendo positivo, especialistas advierten que refleja una desaceleración respecto a periodos previos, marcando un enfriamiento en el dinamismo del mercado laboral formal .

El comportamiento del empleo formal muestra disparidades significativas entre sectores. Las actividades de servicios, por ejemplo, sostuvieron el mayor crecimiento relativo, impulsadas principalmente por la reactivación de actividades turísticas, hoteleras y de entretenimiento. Sin embargo, el sector construcción, clave para la generación de puestos directos e indirectos, mostró una leve contracción en comparación con meses anteriores, lo que genera inquietud en un contexto de lenta ejecución de obras públicas y proyectos privados.

Impacto en regiones y masa salarial

La desaceleración también tiene impactos directos en la masa salarial, la cual experimentó un avance menor al esperado. De acuerdo con especialistas consultados, este fenómeno puede afectar el consumo interno, dado que menos trabajadores formales significan menor capacidad adquisitiva y, por ende, menor dinamismo en comercios y servicios locales.

Por otro lado, el panorama regional evidencia brechas persistentes. Regiones como Huánuco y Huancavelica enfrentan mayores dificultades para consolidar empleo formal, debido a la limitada presencia de grandes inversiones y a las restricciones en infraestructura que frenan la expansión de industrias y servicios.

Preocupaciones sobre sostenibilidad y políticas laborales

Analistas coinciden en que el actual crecimiento del empleo formal no logra contrarrestar el avance del empleo informal, que sigue siendo predominante en Perú. Según el MTPE, casi siete de cada diez trabajadores aún operan en la informalidad, lo que implica falta de acceso a seguridad social, protección laboral y derechos básicos.

La situación plantea retos urgentes para las autoridades, que deben fortalecer las políticas públicas orientadas a promover la formalización y dinamizar sectores estratégicos. Voceros empresariales han reiterado la necesidad de simplificar procesos administrativos y ofrecer incentivos para la contratación formal, especialmente en micro y pequeñas empresas, que representan la base del tejido productivo nacional.

Mientras tanto, la población espera señales claras que permitan recuperar la confianza y proyectar mayor estabilidad en el mercado de trabajo. La evolución del segundo semestre será clave para determinar si esta desaceleración se convierte en una tendencia sostenida o si se logra revertir con nuevas medidas económicas.