Los que vivimos un tiempo en Huánuco hemos podido ver de cerca los inconvenientes que han tenido algunos dirigentes y pobladores emprendedores para poder construir la conducción de agua desde los reservorios de las lagunas altas del distrito de Amarilis, para brindar el servicio de dotación de agua potable.
En su momento, solicitaron el apoyo de Seda Huánuco, como también de otros organismos de salud del estado, y lastimosamente nunca fueron escuchados. Interesantemente, estos dirigentes lograron brindar servicio de agua a cierta parte del distrito de Amarilis, especialmente en la zona de San Luis. Sin embargo, no se ha logrado mantener o alcanzar un nivel de calidad adecuado.
Según el informe de la Digesa, el agua no cumple con las condiciones de salubridad y no esa apta para el consumo humano. En consecuencia, mal harían las autoridades permitir que siga brindando un servicio de mala calidad, que podría originar problemas de salubridad en la población.
Saludamos y felicitamos el trabajo de quienes iniciaron esta empresa, pero ahora las responsabilidades adquiridas parecen haber sobrepasado la capacidad de la empresa para responder a las necesidades.
La Dirección de Salud ha ampliado el plazo de tiempo de entrega de observaciones, para que Emapa San Luis pueda subsanar las deficiencias y pueda tener en breve plazo la documentación requerida. Entendemos que parte de la labor implica el mantenimiento de los reservorios y de la planta de tratamiento, cuyo tamaño es pequeña comparada con la de Seda.
Otro gran problema es las redes de agua, hacia los domicilios y tapas de ingreso a los hogares tienen ciertas falencias y cuya responsabilidad recae en Emapa. El verificar y solucionar este incoveniente podría costar mucho presupuesto, y es probable que la empresa no pueda cubrir dichos costos.
Lo cierto es que nuestra cultura informal nos está pasando la factura a todos los ciudadanos, el no saber defender nuestros derechos como consumidores nos ha convertido, muchas veces, en víctimas de los que lo consumimos. Por algo nuestra región tiene el índice más alto de cáncer al estómago en todo el país. Definitivamente, mucho tiene que ver los productos agrícolas llenos de agroquímicos que nos está enfermando, la pregunta es si ¿El agua que consumimos también tiene algo que ver?




