Elon Musk, el hombre más rico del mundo, ha lanzado una controversial campaña para apoyar la reelección de Donald Trump en 2024. Musk ha invertido millones de dólares en su organización America PAC, aportando 75 millones solo hasta septiembre, con el objetivo de asegurar el regreso del expresidente al poder. Una de sus estrategias más polémicas es sortear un millón de dólares diarios entre los votantes conservadores que firmen una declaración en apoyo a la libertad de expresión y el derecho a portar armas.
El sorteo ha generado dudas sobre su legalidad, ya que la ley federal prohíbe pagar a los votantes por registrarse o votar. Musk, no obstante, defiende que no se exige votar para participar, sino simplemente firmar la declaración, lo que para algunos expertos es una maniobra en el límite de la ley.
Además, Musk ha ofrecido recompensas de hasta 100 dólares a quienes registren a nuevos votantes y ha pagado sueldos de 30 dólares por hora a quienes hagan campaña puerta a puerta a favor de Trump. Sus mítines, llenos de teorías conspirativas como el “gran reemplazo,” buscan movilizar a las bases conservadoras y debilitar la regulación gubernamental que afecta sus negocios.




