Elecciones Generales: Más de 30 congresistas cambian de partido para buscar la reelección en el 2026

Con el cierre del proceso de inscripción de candidaturas a Presidencia, Senado, Cámara de Diputados y Parlamento Andino, un dato vuelve a poner en foco el desgaste político del actual Parlamento: al menos 35 congresistas que ingresaron al Congreso por una organización política hoy participan en las Elecciones 2026 bajo partidos distintos a los que los llevaron al cargo. El fenómeno ocurre mientras gran parte de estos legisladores busca reelegirse o mantenerse vigente en el escenario nacional, en un contexto donde la percepción ciudadana sobre el Congreso sigue marcada por la desaprobación, la confrontación y la pérdida de credibilidad.

El transfuguismo no es nuevo en la política peruana, pero el volumen de cambios en esta legislatura reaviva un debate de fondo: ¿qué representa un congresista cuando la bancada y el partido que lo llevó al poder ya no lo respaldan, y él mismo decide competir con otro símbolo? La dinámica del Congreso —fragmentación, rupturas, migraciones constantes y disputas por el control de bancadas— terminó trasladándose directamente al escenario electoral. Hoy, la renovación de siglas se convierte también en un recurso de supervivencia política.

En varios casos, el salto hacia otro partido responde a razones estratégicas: asegurar una inscripción vigente, ganar visibilidad, conseguir un mejor lugar en la lista o integrarse a una organización con mayor alcance nacional. En otros, el cambio se produce hacia partidos nuevos o alianzas que intentan capturar el voto de una ciudadanía cansada del Congreso saliente. Lo que queda como resultado es una contienda en la que decenas de legisladores competirán sin el respaldo del partido que los eligió, planteando dudas sobre coherencia, lealtad partidaria y responsabilidad política.

Congreso fragmentado
La fotografía de las candidaturas refleja el mismo patrón que dominó la legislatura: bancadas que se vaciaron, bloques que se partieron, liderazgos que se disputaron y congresistas que se reubicaron según el escenario. Perú Libre es un caso emblemático. De esa bancada salieron múltiples parlamentarios que ahora figuran como candidatos por agrupaciones distintas, entre ellas Podemos Perú, Juntos por el Perú, Somos Perú, Progresemos, Cooperación Popular o Alianza para el Progreso. En términos políticos, la bancada que llevó al poder a varios legisladores terminó convirtiéndose en una plataforma de salida, más que en una identidad sostenida.

Algo similar ocurrió en Acción Popular, que durante el periodo parlamentario enfrentó cuestionamientos internos, escándalos y pérdida de cohesión. Varios congresistas dejaron la bancada y hoy aparecen postulando por otros partidos como Avanza País, Podemos Perú o Cooperación Popular. En la práctica, la dispersión de Acción Popular no solo fue congresal: se convirtió también en dispersión electoral.

En Juntos por el Perú, las salidas se asociaron a la ruptura del Bloque Democrático Popular, y varios de sus integrantes hoy compiten bajo nuevas siglas como Ahora Nación, Alianza Venceremos o Perú Primero. La recomposición demuestra que las fracturas ideológicas y organizativas que ocurrieron dentro del hemiciclo no quedaron ahí: se consolidaron en candidaturas con otras banderas.