Elecciones en Australia 2025 El costo de vida principal preocupación de los votantes ante la turbulencia mundial

Australia se enfrenta a unas elecciones cruciales este sábado, sumándose a Alemania y Canadá como los principales aliados de Estados Unidos que celebran comicios en un panorama global marcado por la incertidumbre económica y política, exacerbada por la segunda administración Trump. La **economía** australiana, tradicionalmente resiliente, se encuentra en una encrucijada. El país celebra elecciones generales en un momento de gran incertidumbre geopolítica, con la sombra de China extendiéndose sobre la región del Pacífico y las tensiones comerciales globales en aumento.

Según la investigación publicada por The New York Times, tanto el Primer Ministro Anthony Albanese, del Partido Laborista de centro-izquierda, como el líder de la oposición, Peter Dutton, de la coalición conservadora, coinciden en que Australia se encuentra en el entorno más desafiante de la última generación.

La dependencia de Australia de Estados Unidos para su seguridad contrasta con su fuerte vínculo comercial con China, que representa un importante mercado para sus exportaciones, especialmente de materias primas como el mineral de hierro y el carbón. Este equilibrio delicado se ve amenazado por la creciente asertividad militar de China en la región, incluyendo su expansión en el Mar de China Meridional y su creciente presencia en las islas del Pacífico. La crisis del coste de vida y la asequibilidad de la vivienda son los principales problemas para los votantes, eclipsando el tradicional optimismo australiano sobre su economía.

Los sondeos de opinión más recientes apuntan a que el partido de Albanese se dirige hacia un segundo mandato con mayoría en la Cámara de Representantes, un cambio significativo respecto a principios de año, cuando la oposición lideraba las encuestas. El sistema parlamentario australiano, de estilo Westminster, otorga gran importancia al líder del partido mayoritario en la Cámara Baja, quien se convierte en Primer Ministro. La política australiana, tradicionalmente estable, ha experimentado un aumento de la volatilidad en los últimos años, con frecuentes cambios de liderazgo y una creciente fragmentación del electorado.

Dutton ha visitado numerosas gasolineras durante su campaña – The Guardian contabilizó al menos 15 – para promover la propuesta de su partido de reducir un impuesto y aliviar así el gasto en combustible. Albanese, por su parte, ha enfatizado repetidamente su compromiso con Medicare, el sistema de salud universal australiano, prometiendo reducir los gastos de bolsillo.

A pesar del impacto de los acontecimientos globales, especialmente aquellos originados en Washington, las preocupaciones principales de los votantes giran en torno a cuestiones económicas básicas que afectan directamente a sus hogares. Sin embargo, ambos partidos mayoritarios han presentado medidas a pequeña escala para abordar estas presiones económicas, en lugar de proponer ideas audaces y ambiciosas para el futuro del país. La tasa de interés oficial en Australia se encuentra en su nivel más alto en más de una década, lo que ha exacerbado la presión sobre los hogares endeudados. La inflación, aunque ha mostrado signos de desaceleración, sigue siendo superior al objetivo del Banco de la Reserva de Australia.