Candidatos de tendencia de derecha son la preferencia de los 7 millones de votantes. Bolivia acudió a las urnas en medio de una fuerte crisis económica, con inflación cercana al 25%, escasez de combustibles y un marcado desgaste hacia los gobiernos de izquierda que dominaron los últimos 20 años bajo Evo Morales y Luis Arce.
Los candidatos de tendencia derechista Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, de la alianza Libertad y Democracia (Libre), se enfrentarán en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Bolivia, programada para el domingo 19 de octubre de 2025.
De acuerdo con el conteo rápido del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Paz lidera la votación con un 31,6% de los sufragios, mientras que Quiroga alcanza poco más del 27%. Con estos resultados, Bolivia decidirá en balotaje —por primera vez en 20 años— quién conducirá al país en medio de una profunda crisis económica.
La jornada electoral transcurrió de manera normal, aunque marcada por tensiones y algunos incidentes, como la agresión sufrida por el candidato Andrónico Rodríguez, exaliado del MAS, quien fue atacado con piedras por simpatizantes mientras ejercía su voto en Entre Ríos, Cochabamba.
En total, cerca de 7 millones de bolivianos acudieron a las urnas para elegir presidente y renovar el Congreso. La población expresó un claro hartazgo frente a los 20 años de gobiernos de izquierda encabezados por Evo Morales y Luis Arce, en un contexto de inflación anual de casi 25%, escasez de combustibles y falta de empleo.
Los resultados finales serán difundidos por el TSE en un plazo de hasta 72 horas. Mientras tanto, Bolivia ya se prepara para una segunda vuelta decisiva, que marcará un giro político tras dos décadas de hegemonía progresista.




