A cinco meses de las cruciales elecciones primarias, la **configuración política** para el nuevo Congreso bicameral comienza a tomar forma. Los partidos políticos, en un intento por consolidar sus bases y asegurar una representación efectiva, han empezado a definir las listas de candidatos que competirán por un escaño en el renovado parlamento. Se observa una clara tendencia a priorizar figuras consolidadas para la Cámara de Senadores, lo que abre un espacio considerable para rostros nuevos en las listas de diputados, marcando un punto de inflexión en la política nacional.
Según la investigación publicada por El Comercio, existen coincidencias notables en las estrategias de los partidos: la apuesta por nuevos talentos, el retorno de excongresistas con experiencia legislativa y la búsqueda de la reelección de los actuales representantes parlamentarios, tres pilares que definen el panorama preelectoral. Esta mezcla de perfiles refleja una búsqueda de equilibrio entre la renovación y la experiencia en la arena política.
Avanza País, por ejemplo, ilustra claramente esta tendencia. Mientras el congresista Alejandro Cavero evalúa su posible reelección y suena fuerte para liderar la lista por Lima, el partido considera el regreso de excongresistas como Salvador Heresi y Omar Chehade. Paralelamente, se abren paso figuras emergentes como Génesis Tapia en Lima y Olenka Zimmermann en el Callao, representando una apuesta por savia nueva en la política nacional. Este enfoque busca combinar la experiencia legislativa con la frescura de nuevas ideas.
Renovación Popular, por su parte, se inclina por promover a la nueva generación de regidores que han acompañado a Rafael López Aliaga en el Concejo Metropolitano de Lima. Esta estrategia refleja un intento de capitalizar la popularidad del líder del partido y proyectar una imagen de renovación y cercanía con los problemas locales. Esta movida estratégica busca fortalecer la base electoral del partido en la capital.
En Podemos, la estrategia pasa por consolidar la identidad partidaria, priorizando nombres como el de Rosa María Aranda, esposa del alcalde de Los Olivos, Felipe Castillo. “En Podemos estamos priorizando reforzar la identidad partidaria. No queremos tener invitados que luego terminen renunciando a la bancada”, explicó el excongresista Aron Espinoza, responsable de la campaña del partido en Lima y con posibilidades de encabezar la lista de diputados, buscando garantizar la lealtad y coherencia ideológica dentro del grupo parlamentario.
En el interior del país, la incertidumbre es mayor. Muchos aspirantes a diputados aún no definen con qué partido competirán en las elecciones de 2026. Esta indecisión se agudiza por la menor cantidad de cupos disponibles en las listas regionales, donde la competencia por el primer lugar se intensifica, haciendo más compleja la configuración del mapa político regional. El reparto de los espacios es crucial para asegurar la representación de las diversas regiones del país.
Martín Cabrera, especialista en temas parlamentarios, advierte que los partidos aún no comprenden cabalmente las dinámicas del sistema bicameral. Señala que la elección de candidatos no se basa en las competencias específicas de cada cámara, sino en perfiles populares o vinculados a intereses económicos que aseguren la sostenibilidad del partido. Esta visión pragmática podría desviar la atención de las necesidades legislativas reales del país.
Enzo Elguera, analista político, destaca que la Cámara de Diputados, a pesar de su rol crucial en la presentación y debate inicial de las leyes, diluye el protagonismo individual debido a su mayor número de integrantes. Esto disminuye el interés del electorado en las listas de diputados durante la campaña. Para Elguera, la falta de madurez y conocimiento legislativo en los nuevos nombres puede llevar a errores e improvisación, replicando los problemas del actual Congreso, donde se necesitan figuras de peso que guíen a los recién llegados.




