El tratamiento con vitamina A promocionado por RFK Jr. empeora la salud de algunos enfermos de sarampión.

La salud pública en Texas se enfrenta a una preocupante crisis: un brote de sarampión se complica por el uso de terapias alternativas, evidenciando la peligrosa influencia de la desinformación y el auge del antivacunismo. El resurgimiento del sarampión, una enfermedad que había sido prácticamente erradicada gracias a la vacunación, pone de manifiesto la fragilidad de los logros sanitarios ante la propagación de ideas erróneas. Se estima que la cobertura de vacunación contra el sarampión en algunos condados de Texas ha descendido hasta un alarmante 70%, muy por debajo del umbral del 95% necesario para la inmunidad colectiva.

Según la investigación publicada por The New York Times, médicos en el oeste de Texas están atendiendo a pacientes de sarampión cuyas complicaciones se ven agravadas por una terapia alternativa promovida por figuras escépticas respecto a las vacunas, incluyendo al secretario de salud y a Robert F. Kennedy Jr.

En el epicentro de este brote, el condado de Gaines, padres de familia están recurriendo cada vez más a suplementos y tratamientos no probados para proteger a sus hijos, muchos de los cuales no están vacunados, contra el virus del sarampión. Uno de estos suplementos es el aceite de hígado de bacalao que contiene vitamina A, promocionado por Kennedy como una cura casi milagrosa para el sarampión. Este auge de la automedicación se ve impulsado por la facilidad de acceso a información no verificada en internet y la desconfianza en las instituciones sanitarias.

Médicos del Covenant Children’s Hospital en Lubbock, Texas, han tratado a un número creciente de niños no vacunados que recibieron dosis tan elevadas de vitamina A que mostraron signos de daño hepático. La vitamina A, en dosis controladas y bajo supervisión médica, puede ser parte del tratamiento para casos graves de sarampión, pero su uso preventivo y en dosis no supervisadas puede resultar perjudicial.

La doctora Summer Davies, quien atiende a niños gravemente enfermos en el hospital, afirma que algunos pacientes habían recibido dosis inseguras de aceite de hígado de bacalao y otros suplementos de vitamina A durante varias semanas en un intento de prevenir la infección por sarampión. “Tuve un paciente que solo estuvo enfermo un par de días, cuatro o cinco días, pero lo había estado tomando durante unas tres semanas”, explicó la Dra. Davies.

Si bien los médicos a veces administran altas dosis de vitamina A en un hospital para controlar el sarampión grave, los expertos no recomiendan tomarla sin supervisión médica. La vitamina A no es una forma eficaz de prevenir el sarampión. Por el contrario, dos dosis de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) tienen una eficacia de aproximadamente el 97%. La comunidad médica insiste en la importancia de la vacunación como la principal medida de prevención contra el sarampión, un virus altamente contagioso.