La derrota 2-0 ante Bolivia en El Alto selló el adiós de Ricardo Gareca como técnico de Chile, confirmando una eliminación que deja a La Roja fuera de su tercer Mundial consecutivo. El entrenador argentino no logró revertir la crisis deportiva y cierra su ciclo con apenas diez puntos en la tabla y sin chances de clasificar.
“Es un golpe duro para mí en mi carrera deportiva, que me tendré que levantar como Chile en el futuro”, declaró Gareca tras el encuentro. Su salida estaba prácticamente definida desde antes del partido, cuando las posibilidades de alcanzar siquiera el repechaje eran mínimas.
Gareca asumió el cargo en enero de 2024, tras la salida de Eduardo Berizzo, con el objetivo de reencaminar a un equipo que acumulaba solo cinco puntos. Sin embargo, en diez partidos, La Roja solo sumó cinco unidades más, con siete derrotas, un empate sin goles ante Ecuador y dos triunfos aislados.
Su gestión fue cuestionada desde la Copa América, donde el equipo quedó eliminado en fase de grupos sin anotar goles. Las críticas se intensificaron por la gestión de referentes como Ben Brereton, Arturo Vidal y Eduardo Vargas, además de una prolongada sequía ofensiva.
En el último tramo, una serie de amistosos prometedores —victorias ante Albania y Paraguay, y una decorosa derrota ante Francia— alimentaron la esperanza. Pero en las fechas decisivas, Chile cayó ante Paraguay, Argentina y Bolivia, resultados que liquidaron cualquier ilusión.
Gareca no logró replicar el éxito vivido con Perú, y ahora deja a Chile en un escenario complejo, con una generación en declive, un futuro incierto y un nuevo proceso por iniciar. La Roja cerrará las Eliminatorias enfrentando a Brasil y Uruguay con otro técnico.




