El Sindicato Nacional de Médicos japoneses presentó ayer una petición al gobierno para que se cancelen los Juegos Olímpicos previstos para el verano, alegando que suponen un riesgo por la posible llegada y propagación de nuevas cepas de la Covid.
En el documento presentado ante el Ministerio de Salud, el sindicato alega que “el mayor problema es la amenaza de nuevas cepas” y que, aunque los Juegos se celebren sin público, con la llegada de atletas y otros participantes “no se puede descartar la posibilidad de traer cepas de cualquier parte”.
Esto, argumentan, supone un riesgo por el potencial surgimiento de otras mutaciones, por lo que “no es posible que los Juegos sean seguros” y piden su cancelación. “Para los atletas será duro, pero alguien tiene que pedir la cancelación de los Juegos. Por eso pedimos esto, porque los sanitaristas nos hemos visto obligados a ser quienes lo hagan”, dijo el representante del sindicato, Naoto Ueyama.
Ueyama considera que “el gobierno tiene la importante misión de proteger la vida de los ciudadanos” y que en esta situación el Ejecutivo “debe mostrar una postura clara”.




