Escrito por: Vladimir Hamilton Santiago Espinoza
La inversión, como componente del PBI, tiene como protagonista en su desempeño a la inversión, ello determinado por factores como la inversión bruta fija, el de reposición y otros que sostienen los autores en el tiempo. En ese contexto, la pandemia, como evento no previsto en el mundo, afectó de manera considerable a estas variables. A pesar de los esfuerzos del gobierno, estos terminaron de ser insuficientes. Aumento de la informalidad hasta quince puntos porcentuales, aumento del subempleo, del desempleo son algunos indicios de lo vulnerable que fue la “inversión” expresada en emprendimiento en tiempos de la COVID-19.
En el contexto descrito, la capacidad de organización de las empresas fue una necesidad para poder enfrentar la pandemia; ante tanta exigencia de protocolos, cumplimiento de obligaciones laborales y tributarias, era necesario esta capacidad. Indudablemente, la constitución de gremios fue una estrategia necesaria. Algunos pudieron hacerlo, otros no. Una de las experiencias fue la Asociación de Hoteles, quienes lograron convocar cerca de 200 restaurantes a un sólo fin, la reapertura de locales con la práctica de protocolos. Capacitaciones en plataformas digitales, hizo que el confinamiento se convierta en una oportunidad para poder conciliar estrategias para poder enfrentar la pandemia.
El rol del gremio se tradujo en orientar las formas para aprovechar las políticas de contención y evitar caídas severas en un escenario de pandemia. Por ello, iniciar hablando de inversión, pues los gremios tenían la finalidad de alentarla trasladando un mensaje que esta pandemia se convirtió en una oportunidad para algunos sectores, y una prueba de resiliencia. La Cámara de Comercio, tras constante monitoreo de los principales indicadores comerciales y económicos en general, advertía que la inversión podía estar en riesgo si las políticas de intervención tenían sesgos u orientaciones a interés que no eran compartidos por todos.
Cerca de 2000 empresas sucumbieron a la pandemia, pudieron ser más, de seguro que sí, sin embargo, los esfuerzos hoy demuestran que la motivación en HUÁNUCO está latente, ante un escenario presente descrito por mayor consumo, inyección de dinero entre otros. Estos gremios empresariales, fueron pues un soporte fundamental para sus agremiados, en una realidad con mucha incertidumbre.
Termino indicando que el Gobierno Regional, Municipal, debe tomar en serio los diferentes espacios de diálogo, son los gremios quienes entienden el comportamiento de la inversión expresada en emprendimiento, escucharlos, de seguro enriquecerá las políticas de intervención a propuestas cuyo resultado va a ser mucho más claro en el corto, mediano y largo plazo. Un poco más de 34 mil negocios formales esperan ello. Hagamos que la variable que contribuye a la producción encuentre un aliado en el sector público.




