¿El renacer del agro en Huánuco?

Después de décadas de abandono y promesas incumplidas, los campesinos de la región ven que podría materializarse un proyecto que puede cambiar el destino de la agricultura en Huánuco. La reciente visita del ministro de Agricultura y Desarrollo Agrario, Ángel Manuel Romero, ha traído consigo una noticia que merece ser celebrada: la inversión de 120 millones de soles para fortalecer la producción agrícola, con especial énfasis en la papa nativa, un producto emblemático con gran potencial de exportación.

La instalación de una planta procesadora de papa en Huánuco es, sin duda, un hito trascendental. No solo permitirá darle valor agregado a la producción local mediante la elaboración de hojuelas de papa para la exportación a mercados como China, Europa y Estados Unidos, sino que también mejorará los ingresos de los agricultores y les brindará la oportunidad de salir del atraso en el que han estado sumidos por décadas.

Este anuncio no es solo una inversión económica, sino un reconocimiento a una deuda histórica con los campesinos. Durante años, han sido relegados, explotados y marginados por un sistema que poco o nada ha hecho para fortalecer el agro. Mientras que otros sectores han recibido apoyo estatal, los trabajadores del campo han seguido laborando de sol a sol sin las condiciones necesarias para prosperar. Este proyecto, si se ejecuta con transparencia y compromiso, puede cambiar esa realidad.

El fortalecimiento de la producción de papa nativa no solo traerá desarrollo económico, sino que también impulsará la seguridad alimentaria con la producción de variedades ricas en hierro, contribuyendo así a mejorar la nutrición de niños y adultos. Es crucial que los agricultores adopten las mejores prácticas para garantizar una producción de calidad y aprovechar al máximo esta oportunidad.

En el pasado, localidades como Chaglla fueron consideradas la capital papera del país, pero el abandono estatal y la falta de infraestructura truncaron ese potencial. Hoy, con esta segunda oportunidad, los agricultores tienen en sus manos la posibilidad de recuperar el liderazgo en la producción de papa y consolidarse como un referente en el mercado internacional..

Pero más allá de la esperanza, es necesario recalcar una verdad evidente: esta promesa debe cumplirse. No puede quedar en un anuncio vacío, en otro engaño más a los campesinos que han esperado demasiado. El ministro de Agricultura, Ángel Manuel Romero, ha puesto su palabra sobre la mesa, y el gobernador regional Antonio Pulgar tiene el deber ineludible de hacer todo lo necesario para que este proyecto no se estanque ni quede en el olvido. Los campesinos de Huánuco ya han sido burlados demasiadas veces; esta vez, el compromiso debe traducirse en hechos concretos. La historia no perdonará otra traición al agro.