Con el inicio del mes de marzo llega también el esperado reinicio de clases para muchos hogares en nuestro país. Padres y estudiantes experimentan una mezcla de emociones: por un lado, la alegría de ver a sus hijos adquirir conocimientos y formarse como ciudadanos útiles al país, y por otro la preocupación de los compromisos económicos que esto implica, la adquisición de una gran cantidad de útiles escolares tanto para los colegios privados como estatales.
Esta situación es especialmente evidente en los colegios privados, donde la exigencia de listas de materiales y útiles es mayor que en los educativos estatales. Sin embargo, la preocupación de los padres de familia es que la situación de crisis social, económica y política del país se termine, reflejándose en la falta de formación y educación de los futuros ciudadanos en las aulas, y hablamos en ambos tipos de instituciones educativas.
Es fundamental entender el nivel de influencia de la formación educativa que reciben los estudiantes en las escuelas y colegios, dicha formación es vital para el futuro del país. Un país educado es un país que avanza, pero un país que demuestra desidia y abandono a sus escolares, está condenado a un futuro gris y preocupante.
Lo peor de todo, se convierten en ciudadanos sin razonamiento ni capacidad de pensamiento crítico, lo que conlleva la posibilidad de mañana o más tarde sean utilizados y manipulados para generar marchas y disturbios. Penosamente, eso es lo que sucedió en los meses de diciembre, enero y febrero de este año, y es algo que debemos evitar a toda costa.
Por otro lado, es importante mencionar la catastrófica gestión que han dejado, no solo el prófugo Juan Alvarado, sino también Erasmo Fernández. No hicieron absolutamente nada por la educación, sino todo lo contrario, buscaron el beneficio personal y de sus allegados. El caso del sujeto Juan Alvarado es lo peor que le pudo suceder a la región Huánuco, no hizo absolutamente nada bueno por la región, solo transar y negociar las sobrevaluadas obras para sus hijos, como las investigaciones lo han afirmado.
Por ello, es importante que el estado invierta más en educación de calidad, para capacitar a los profesores y, que estos a su vez, se dediquen de cuerpo y alma a la enseñanza de los niños, brindándoles conocimientos, cariño y amor por la instrucción y la educación.
Es necesario restablecer las asignaturas de educación cívica y la enseñanza de valores, así como la instrucción premilitar que hará a los niños más fuertes, más solidarios y con una identificación con su país, su patria, su bandera y sus símbolos nacionales, cosas que han desaparecido durante los últimos 40 años.




