El Grupo Gloria, uno de los conglomerados industriales más importantes del Perú, está apostando fuerte por la innovación y la sostenibilidad como pilares de su crecimiento futuro. En un contexto económico desafiante, marcado por la desaceleración del sector construcción, la compañía busca diversificar su portafolio y consolidar su liderazgo regional. La inauguración de su primera planta fotovoltaica de autoconsumo en Arequipa y el lanzamiento de cemento blanco son muestra de ello.
Según el reportaje de El Comercio, estos movimientos estratégicos buscan fortalecer la presencia del Grupo Gloria en el mercado, adaptándose a las nuevas exigencias de un consumidor cada vez más consciente del impacto ambiental de sus decisiones de compra. Esta apuesta ocurre en un contexto en que, según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), la inversión privada ha mostrado una recuperación más lenta de lo esperado.
La presentación del cemento blanco, calificado como un producto “premium”, marca una clara apuesta por la diferenciación en un mercado competitivo. Ya presente en Perú, Chile y Bolivia, este nuevo producto se presenta como un motor de crecimiento clave para Yura, la cementera del grupo. Claudio Rodríguez, director ejecutivo del Grupo Gloria, ha destacado la importancia de esta innovación para impulsar las tasas de crecimiento de la empresa, incluso en un entorno económico complejo.
Juan Carlos Burga, gerente general de Yura, ha resaltado la buena acogida que ha tenido el cemento blanco en los mercados donde ya se comercializa. La empresa ha logrado establecer una sólida cartera de clientes en los tres países, donde el producto ha demostrado una alta captación y aceptación, posicionándose como una alternativa diferenciada frente a las opciones tradicionales. Este éxito inicial subraya la efectividad de la estrategia de innovación centrada en el cliente que impulsa el Grupo Gloria.
La inauguración de un nuevo centro de distribución en Ica es otra pieza fundamental en la estrategia del Grupo Gloria. Esta inversión busca fortalecer la cadena de valor de Yura, integrando desde la extracción de materias primas hasta la entrega del producto final al cliente. La proximidad al mercado del sur del país, donde Yura tiene una fuerte presencia, es una ventaja competitiva clave que la empresa busca maximizar.
Más allá de la innovación en productos, el Grupo Gloria está comprometido con la reducción de su impacto ambiental. La planta fotovoltaica en Arequipa, con una inversión de US$ 23,5 millones, es un ejemplo concreto de este compromiso. Con una capacidad de 28 MWp, esta planta cubre el 30% del consumo energético de la planta cementera, reduciendo significativamente su huella de carbono. La meta para 2030 es reducir las emisiones de CO₂ a 430 kg por tonelada de cemento, lo que implica inversiones en tecnologías más limpias y el uso de combustibles alternativos.
A pesar de la incertidumbre económica propia de un año preelectoral, los ejecutivos del Grupo Gloria se muestran optimistas sobre el futuro del negocio. Con un plan de inversiones ambicioso y una estrategia centrada en la innovación y la sostenibilidad, la empresa confía en seguir creciendo y consolidando su liderazgo en el mercado regional. La autoconstrucción, especialmente en el sur del país, se vislumbra como un importante motor de crecimiento para el sector cementero en el corto plazo.




