En una entrevista enriquecedora, el doctor Wilson Cachay nos invita a reflexionar sobre la necesidad de cambiar nuestra forma de pensar y actuar como huanuqueños para alcanzar el progreso colectivo. No se trata solo de esperar que las autoridades cumplan su función, sino de asumir cada uno la responsabilidad de transformar nuestra realidad. Cachay plantea un llamado a la acción, instándonos a abrir los ojos y modificar nuestra autoestima, reconociendo que, aunque no siempre hemos recibido una educación empresarial sólida, contamos con ejemplos valiosos de generaciones anteriores que dejaron huellas profundas y provechosas.
Huánuco ha sido históricamente una cuna de líderes que deben servirnos de inspiración. En este sentido, es fundamental que los huanuqueños activen su fuerza emprendedora y luchen por su progreso no con violencia, sino con inteligencia y acción. Es crucial que cambiemos nuestra mentalidad, comenzando por los comerciantes informales, quienes deben aprender a respetar los derechos de los demás, así como los conductores de vehículos, que deben comportarse con responsabilidad y respeto hacia sus conciudadanos.
Huánuco posee una rica y diversa cultura, fruto de múltiples migraciones que han traído consigo a personas inteligentes y emprendedoras. Debemos aprovechar este valioso aporte y dejar de lado la inacción. Los huanuqueños debemos unir nuestras fuerzas, canalizar nuestros impulsos y dirigirnos hacia el desarrollo, basándonos en la experiencia de los mayores y en el espíritu emprendedor que nos caracteriza.
El doctor Wilson Cachay hace también un llamado respetuoso a las autoridades, instándolas a abandonar la comodidad de sus sillones y salir a las calles para trabajar codo a codo con sus conciudadanos. Es imperativo que cumplan con las promesas que hicieron en campaña, pues el progreso es una tarea conjunta, una responsabilidad que debemos asumir tanto el pueblo como sus líderes.
Finalmente, Cachay nos lleva a una profunda reflexión, invitándonos a cambiar nuestra manera de pensar y actuar, siempre con la vista puesta en el futuro de nuestros hijos, nietos y en honor a nuestros padres. La oportunidad de trabajar por un Huánuco mejor está siempre presente; depende de cada uno de nosotros tomarla y actuar.




