EL PRECIO DE LA INCERTIDUMBRE

Escrito por: Edu Acosta Sobrado

Han pasado aproximadamente dos semanas desde la designación del nuevo presidente constitucional del país, José Pedro Castillo Terrones, y si bien es muy pronto para realizar un primer diagnóstico de su gobierno, si me parece oportuno realizar un breve análisis de sus primeras decisiones, las cuales han traído consigo una serie de críticas por parte de sus detractores.

Desde su investidura, Pedro Castillo se ha convertido en el blanco de críticas desde un sector de la población. Esto debido en gran medida a la incertidumbre creada por sus propuestas -o falta de propuestas- durante toda la campaña presidencial, pero principalmente debido al excesivo miedo que genera un discurso ‘revolucionario’ como el suyo en un país como el Perú, víctima del terrorismo y uno de los testigos principales de la crisis humanitaria que vive la hermana república de Venezuela.

Desde que se conocieron los resultados de la segunda vuelta, y más aún después de la negativa de Keiko Fujimori de aceptar los resultados, la economía de nuestro país ha estado viviendo en un constante estado de incertidumbre. El miedo de los inversionistas al ‘radical’ discurso de Castillo, junto a las malas señales que se han estado proyectando en las últimas semanas (la designación de Guido Bellido como primer ministro, la demora en la designación de Pedro Francke como ministro de economía, la distancia tomada hacia el gobierno por referentes de izquierda y líderes de opinión (como Cesar Hildebrandt), así como la aparente intromisión de Vladimir Cerrón en las decisiones tomadas desde el gobierno central, han hecho que una vez más la incertidumbre esté generando estragos en nuestra economía.

Una de las primeras señales de que la incertidumbre está generando efectos permisivos en nuestra economía es el tipo de cambio que, hoy, 08 de agosto de 2021, se encuentra en 4.07 soles. Lo que nos indica que el nivel de inversión en nuestro país ha disminuido en los últimos meses y que muy posiblemente también se haya producido una significativa fuga de capitales en comparación a años anteriores. Las razones del aumento en el precio del dólar se relacionan con dos factores originados en la misma razón: por un lado, las mayores compras de dólares y por otra, la salida de dólares, estimada en 13 mil millones de dólares.

Otra señal preocupante de que la incertidumbre provocada por el gobierno está generando efectos permisivos en nuestra economía es el alza de precios de algunos productos (especialmente los de primera necesidad). Esto se puede deber principalmente a tres razones: 1) el aumento de los precios internacionales de ciertos productos, 2) el alza en los costos de embarque y transporte de los productos (flete), y 3) el aumento en el precio del dólar. Los dos primeras razones se deben esencialmente a la increíble inyección de liquidez realiza por todos los gobiernos a nivel mundial para paliar los efectos negativos ocasionados por la pandemia; mientras que en el caso del aumento del precio del dólar se debe principalmente a factores ligados a la disminución de la inversión.

Por consiguiente, entendiendo que la incertidumbre es un arma de autodestrucción muy peligrosa para la economía de un país, de ahora en adelante el presidente tiene que ser extremadamente cuidadoso con las señales que proyecta. Brindar señales que generen confianza y seguridad para todos es el primer paso para la generación de desarrollo.

No perdamos más tiempo, hay que empezar a proyectar seguridad y confianza desde el gobierno, no esperemos a que el precio de la incertidumbre sea tan alto que no podamos pagar.