El ejército de Estados Unidos endurece sus criterios de exención médica, impidiendo el alistamiento de individuos con insuficiencia cardíaca congestiva, tratamiento para la esquizofrenia o historial de trastornos parafílicos. La decisión, formalizada en nuevas directrices emitidas por el Pentágono, actualiza el listado de condiciones que automáticamente descalifican a los aspirantes a servir en las fuerzas armadas. Este cambio se produce en un contexto de revisión más amplia de las políticas de inclusión y salud dentro del ejército, intensificada desde la anterior administración.
Según la investigación publicada por Gestión, el memorando donde se anuncian los cambios está firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
La justificación principal de estas nuevas restricciones reside en la necesidad de asegurar que los combatientes estadounidenses estén plenamente capacitados, tanto física como mentalmente, para afrontar las exigencias del servicio en condiciones extremas. Hegseth argumentó que la presencia de condiciones médicas subyacentes graves representa un riesgo significativo en el campo de batalla, pudiendo comprometer tanto el éxito de la misión como la seguridad del propio individuo y de sus compañeros.
Históricamente, las exenciones han representado una herramienta flexible para permitir el ingreso de jóvenes talentos que, de otro modo, quedarían excluidos del servicio militar debido a diversas razones médicas o de conducta. Estas exenciones han abarcado una amplia gama de condiciones, desde asma y problemas de visión hasta trastornos de la piel, así como condiciones de salud más complejas, como enfermedades psicológicas previas o lesiones deportivas aparentemente resueltas.
Bajo las regulaciones previas, condiciones como la insuficiencia cardíaca, el tratamiento para la esquizofrenia y los antecedentes de trastornos parafílicos –caracterizados por un interés sexual persistente en objetos o actividades atípicas– figuraban en la extensa lista de condiciones para las cuales era posible obtener una exención. Ahora, con la implementación de las nuevas reglas, estas condiciones se consideran automáticamente descalificantes.
Adicionalmente, se han establecido restricciones más severas para otras condiciones médicas. Por ejemplo, la esclerosis múltiple, la fibrosis quística, los trasplantes de órganos y los intentos de suicidio recientes (en los últimos 12 meses) se han añadido a la lista de condiciones que impiden el acceso al servicio militar.
Existen, sin embargo, ciertas condiciones en las que la potestad de conceder una exención recae exclusivamente en el secretario de la rama militar correspondiente. Estas incluyen la falta de un ojo, mano o pie, trasplantes de córnea, insuficiencia hepática o renal, trastornos psicóticos pasados y la presencia de marcapasos o desfibriladores implantados.




