El país sigue convulsionado

La crisis que vive el país no hay cuándo arreglarla, peor aún, las protestas se incrementan en todas partes y no terminan. 

Curiosamente en la tierra del “Puca” Bellido, las protestas mineras son de nunca acabar y con unas pérdidas cuantiosas para el erario nacional. 

A eso se suma los derroches y  caprichos del presidente Castillo, por  sus desplazamientos y el de su personal que lo acompaña, entre seguridad y ayayeros.

Hablamos de decenas de personas. El que antes sólo comía como campesino, ahora come como de la realeza. 

Si antes únicamente comían cuy, gallina, papa o yuca, sin embargo, ahora comen faisán, carne importada y lujos que únicamente los ricos pueden comprar. Ni que decir el trago.

Parece que Castillo tiene miedo de andar con poca seguridad, por eso busca protegerse con mucha gente, al parecer eso lo hace sentir más seguro. Y so pretexto de hacer reuniones descentralizadas con los ministros, que dicho sea de paso, son cambiados cada dos o tres meses. 

En la mayoría de los casos, estos pedidos terminan siendo un saludo a la bandera y una cachetada a la pobreza para el pueblo, como Castillo lo acostumbra a llamar.

Él dice ser del pueblo, pero vive una realidad completamente diferente al pueblo. Hasta sus mismos paisanos no quieren saber nada de él. 

Es penoso, si Toledo fue el cholo que traicionó al pueblo, Castillo es el campesino que traicionó al pueblo.

Ahora, los campesinos han anunciado para hoy 21 de abril un paro de 24 horas protestando por el alza de costo de vida, de los productos de primera necesidad. 

Estos se han encarecido por la escasez y alza de precios de los fertilizantes y también por el altos costos de los fletes de transporte, tanto nacional como internacional. Y que, además, se han visto afectados por el alza de los combustibles. 

Eso protestan los agricultores, ahora pagan fletes más altos desde las chacras a los mercados y de los mercados a sus hogares. Estos costos muchas veces se han duplicado.

Peor aún, para cosechar sus productos, ahora tienen que gastar mucho más por el alza de los pesticidas. Todo esto obviamente les afecta. 

Por decir, si antes los agricultores invertían 100 soles para sacar 110 soles, ahora tienen que invertir 150 soles, para sacar 160 soles. O sea, mayor inversión, y la ganancia no aumenta. 

Eso protestan los agricultores, ahora pagan fletes más altos desde las chacras a los mercados y de los mercados a sus hogares. Estos costos muchas veces se han duplicado. Peor aun, para cosechar sus productos, ahora tienen que gastar mucho más por el alza de los pesticidas. Todo esto obviamente les afecta. Por decir, si antes invertían 100 soles para sacar 110 soles, ahora tienen que invertir 150 soles, para sacar 160 soles. Osea, mayor inversión, y la ganancia no aumenta.