Aetai Tarifa Aeroportuaria
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El nuevo Jorge Chávez con sobrecosto de tránsito y sin pruebas completas AETAI objeta la marcha blanca y el TUUA

La inminente puesta en marcha del nuevo terminal del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez genera debates sobre su preparación. Si bien la marcha blanca ha transcurrido sin mayores contratiempos operativos hasta el momento, persisten interrogantes cruciales sobre la capacidad del aeropuerto para manejar el flujo total de pasajeros proyectado, especialmente durante las horas de mayor demanda. La Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI) ha expresado formalmente sus preocupaciones, centradas en la falta de pruebas a gran escala que simulen condiciones reales de operación.

Según la investigación publicada por El Comercio, si bien los vuelos iniciales han transcurrido sin inconvenientes, Carlos Gutiérrez, gerente general de AETAI, insiste en la necesidad de realizar pruebas de estrés con un volumen significativo de pasajeros para garantizar la eficiencia y seguridad del proceso. La principal inquietud radica en la falta de simulacros que involucren el procesamiento simultáneo de 2.000 a 3.000 pasajeros, una situación común durante las horas pico.

Gutiérrez enfatiza que, si bien se han evaluado los diferentes componentes del sistema aeroportuario, como los mostradores de facturación, el control migratorio, la inspección de equipajes y las áreas de embarque, estas pruebas se han realizado de forma aislada. El verdadero desafío, subraya, reside en asegurar la integración fluida de todas estas etapas en un entorno de alta demanda. Esto incluye el funcionamiento del sistema de inspección de equipajes (HBS), que según AETAI, ha sido probado por partes, sin una visión completa del flujo real que se espera en el aeropuerto. Lima Airport Partners (LAP), el operador del aeropuerto, ha invertido significativamente en este sistema, pero su eficacia en condiciones reales aún debe ser demostrada.

Adicionalmente, AETAI ha expresado su preocupación por la tardanza en la recepción del plan formal de transición operativa, un documento crucial para coordinar el traslado completo de las operaciones al nuevo terminal. Según el gremio, hasta el 19 de mayo no habían recibido dicho plan, lo cual genera incertidumbre sobre la preparación para el cambio programado para el 1 de junio. Gutiérrez compara la situación con “saltar a la piscina y ver qué pasa”, señalando la importancia de identificar posibles problemas antes de la puesta en marcha definitiva.

Otro punto de controversia es la implementación de la Tarifa Unificada de Uso Aeroportuario (TUUA) de tránsito, la cual entraría en vigor también el 1 de junio. AETAI argumenta que este cargo no estaba contemplado en el contrato original y que su introducción requiere una revisión del equilibrio económico de la concesión. Ositran ha fijado los topes tarifarios en US$11,32 para vuelos internacionales y US$7,07 para nacionales, pero AETAI insiste en que se debió realizar un análisis económico previo, tal como lo recomendó el propio regulador en 2013.

La aplicación de la TUUA de tránsito podría tener un impacto significativo en el costo de los pasajes aéreos, con aumentos estimados de más de S/50 para conexiones nacionales y más de US$24 para conexiones internacionales. AETAI advierte que este incremento podría desincentivar el modelo de conexión y los “stopovers” turísticos, que han sido fundamentales para consolidar a Lima como un importante centro de conexión en la región. El gremio señala que países competidores como Panamá, Colombia y Chile no aplican este tipo de cargos, lo que podría poner en desventaja al aeropuerto Jorge Chávez.