El nombramiento del Dr. Mehmet Oz, conocido como el “celebrity doctor” y previamente candidato al Senado, para dirigir el Centro de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) por el expresidente Trump, ha generado controversia debido a sus vínculos financieros con la industria de los suplementos. Esta designación, que busca colocarlo al frente de una entidad que supervisa programas de salud vitales para millones de estadounidenses, pone de relieve el cruce entre intereses privados y responsabilidad pública. La “transparencia” en este proceso es fundamental, considerando la magnitud de los recursos gestionados por el CMS y su impacto en la atención médica a nivel nacional.
“Mehmet Oz”
Según un reciente reportaje de The New York Times, el Dr. Mehmet Oz, desde 2023, ha actuado como un prominente vendedor para iHerb, una empresa minorista de suplementos con sede en California, promocionando activamente sus productos a través de redes sociales.
La promoción incluía recomendaciones de suplementos supuestamente beneficiosos para el crecimiento del cabello y la mejora de la piel. Además, el Dr. Oz afirmó que el aceite de oliva vendido por iHerb podría tener un impacto positivo en la prevención del Alzheimer. “Estas declaraciones”, sumadas a su rol como inversionista en la compañía, plantean interrogantes sobre posibles conflictos de interés.
Documentos revelados por la Oficina de Ética del Gobierno confirman que el Dr. Oz posee una inversión considerable en iHerb. Si bien se ha comprometido a vender la mayoría de sus activos, valuados en millones de dólares e incluyendo inversiones en empresas de salud y firmas de inteligencia artificial, “el futuro de su participación en iHerb” permanece incierto, según análisis de expertos. Se estima que esta inversión oscila entre $5 millones y $25 millones.
La documentación presentada por el Dr. Oz contiene información contradictoria respecto a la venta de sus acciones en iHerb. En un documento, se compromete a la venta “tan pronto como sea factible pero no más tarde de 90 días después de la confirmación” por el Senado. Sin embargo, en otra declaración, deja abierta la posibilidad de mantener parte de su inversión hasta que la compañía cotice en bolsa o sea adquirida. “Dichas eventualidades” podrían generar ganancias sustanciales para Oz.
Expertos en ética gubernamental, como Kathleen Clark de la Universidad Washington en San Luis, señalan la ambigüedad en la redacción de los documentos. Richard W. Painter, ex funcionario de ética en la administración de George W. Bush, también expresó su incertidumbre sobre si el Dr. Oz realmente venderá sus acciones. “La falta de claridad” levanta suspicacias sobre la intención real del nominado.
Además de su participación directa en iHerb, el Dr. Oz mantiene un interés financiero en iHerb Oz Partners L.L.C., creada en 2023, coincidiendo con su rol como vendedor estrella de la compañía. El propósito exacto de esta entidad y si representa una participación adicional en iHerb son desconocidos. “La negativa de un vocero del Dr. Oz” a discutir la aparente discrepancia agrava aún más las dudas.
La audiencia de confirmación del Dr. Oz ante el Comité de Finanzas del Senado será un momento crucial. Se espera que los legisladores examinen detalladamente sus inversiones en iHerb y otras compañías del sector de la salud. Como potencial jefe de Medicare, “su capacidad para influir” en la cobertura de suplementos vendidos por iHerb y otras empresas es un tema de preocupación. Entre las inversiones que ha prometido liquidar se encuentran participaciones en UnitedHealth Group, AbbVie, Eli Lilly, HCA Healthcare y PanTheryx. El valor neto estimado del Dr. Oz y su familia oscila entre $90 millones y $335 millones, incluyendo la participación de su esposa, Lisa Oz, en Asplundh Tree Expert.
Más allá de iHerb, el Dr. Oz ha ocupado roles como asesor en Eko Health, Housey Pharma y Cardiology Partners. Aunque se ha comprometido a renunciar a estas posiciones y liquidar sus inversiones en caso de ser confirmado, la complejidad de sus intereses financieros sigue siendo objeto de escrutinio. También, el Dr. Oz posee Bitcoin, pero este activo no está entre los que planea vender. “La diversidad de sus inversiones”, incluyendo en grandes tecnológicas como Amazon, Apple y Microsoft, subraya la magnitud de sus intereses financieros y la necesidad de una evaluación exhaustiva de posibles conflictos de interés.




