El Ministerio de Relaciones Exteriores celebra la memoria de José Antonio García Belaunde, su extinto embajador.

La diplomacia peruana rindió tributo este viernes a la memoria de José Antonio García Belaunde, un embajador de larga trayectoria y ex Ministro de Relaciones Exteriores, cuyo fallecimiento el pasado 4 de julio dejó un vacío en los círculos políticos y académicos. La ceremonia, organizada por la Cancillería, buscó honrar su legado y contribuciones al país, particularmente en el ámbito de la integración regional andina. García Belaunde, conocido por su agudeza intelectual y su capacidad de diálogo, fue una figura clave en la política exterior peruana durante varias décadas.

Según la investigación publicada por El Comercio, la presidenta de la República, Dina Boluarte, encabezó el homenaje, acompañada por el canciller Elmer Schialer y otros representantes del cuerpo diplomático y del gobierno. La presencia de la mandataria subraya la importancia que el Estado peruano otorga a la figura de García Belaunde y su impacto en la conducción de las relaciones internacionales del país.

El acto conmemorativo inició con un minuto de silencio, un gesto solemne para recordar al ex canciller y embajador, quien dedicó gran parte de su vida al servicio público. García Belaunde, además de su rol como Ministro de Relaciones Exteriores durante el segundo gobierno de Alan García, desempeñó importantes cargos diplomáticos, representando al Perú ante diversos organismos internacionales y países.

El fallecimiento de José Antonio García Belaunde ocurrió en Madrid, España, a la edad de 77 años. Su partida se produjo poco después de recibir un significativo reconocimiento por parte de la Comunidad Andina (CAN), que le otorgó el grado de Gran Oficial, la más alta distinción conferida por esta institución. Este reconocimiento póstumo resalta su compromiso con el fortalecimiento de la integración andina y su firme defensa del acervo comunitario.

La Secretaría de la CAN justificó la entrega de este grado en el valioso aporte del embajador García Belaunde al proceso de integración, su liderazgo en la institucionalidad del bloque y su constante defensa de la supranacionalidad. Su visión estratégica y su capacidad para construir consensos fueron fundamentales para el avance de la agenda regional.

Además de su labor en la CAN, García Belaunde fue un activo promotor del diálogo y la cooperación Sur-Sur, impulsando iniciativas que buscaban fortalecer los lazos entre los países de América Latina. Su experiencia y conocimiento en materia de política exterior lo convirtieron en un referente para las nuevas generaciones de diplomáticos peruanos.