La herencia cultural del Perú ha encontrado un aliado inesperado en la figura del Papa León XIV, cuyo compromiso con la preservación y difusión del patrimonio nacional ha sido destacado por el Ministerio de Cultura. Su labor pastoral, especialmente en la región de Lambayeque, ha dejado una huella imborrable en la protección de la identidad peruana. Este reconocimiento se produce en un contexto donde la salvaguarda del patrimonio cultural se ha vuelto una prioridad para el Estado, buscando fortalecer la conexión entre las comunidades y su historia.
Según la investigación publicada por El Comercio, el actual líder de la Iglesia Católica demostró un profundo interés por salvaguardar el patrimonio cultural desde su llegada al Perú como misionero en 1985, incorporando esta causa en su trabajo como administrador apostólico de la Diócesis de Chiclayo, un rol que asumió por invitación directa del Papa Francisco.
Más allá de su investidura religiosa, Monseñor León XIV ha demostrado una sensibilidad particular hacia la riqueza cultural del país. Su presencia en la ceremonia de revelación de la imagen del Señor de Sipán, en el Museo de Sitio Huaca Rajada – Sipán, el veinte de julio de dos mil diecisiete, es un claro ejemplo de su compromiso. Este evento, que conmemoraba los treinta años del hallazgo de una de las tumbas reales más significativas del antiguo Perú, contó con su participación activa, subrayando la importancia de la preservación de nuestro legado ancestral.
En 2023, su apoyo se extendió al Museo Afroperuano de Zaña, participando junto a sus representantes en una exposición en el Palacio Municipal de Chiclayo. La muestra exhibió fotografías e instrumentos musicales, celebrando la diversidad cultural de la región norte y su contribución a la identidad nacional. En esa oportunidad, el entonces Monseñor León XIV enfatizó su respeto por la riqueza cultural y la diversidad de la región, un gesto que fue ampliamente valorado por la comunidad.
Fotografías inéditas, que vieron la luz tras su elección como Papa, revelan su cercanía con la población peruana, su sensibilidad social y su participación en actividades que promueven la defensa del patrimonio e identidad cultural. Estas imágenes son testimonio de su conexión genuina con el país y su gente, evidenciando un compromiso que va más allá de lo protocolar.
El Ministerio de Cultura ha valorado especialmente estas iniciativas, subrayando que el legado del Papa León XIV resalta la importancia de la conexión entre la fe, la comunidad y la conservación de la historia viva del Perú. Su figura se erige como un ejemplo de cómo la espiritualidad puede ser un motor para la protección del patrimonio cultural, uniendo esfuerzos en la construcción de un futuro donde la memoria colectiva sea un pilar fundamental.




