El mercado inmobiliario peruano exhibe señales de dinamismo en el primer semestre de 2025, consolidando una tendencia positiva observada desde finales del año anterior. Factores como la estabilidad macroeconómica, la moderación en las tasas de interés y una creciente demanda por vivienda social han impulsado el sector, generando expectativas optimistas para el resto del año. Este buen desempeño se produce en un contexto global de incertidumbre, donde la resiliencia del mercado local se convierte en un factor clave para la reactivación económica.
Según la investigación publicada por El Comercio, las ventas de inmuebles en Lima Top y Lima Moderna superaron las cifras del año previo, indicando un fortalecimiento de la confianza del consumidor y una mayor capacidad de acceso al financiamiento hipotecario.
El informe de Data Analytics de la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios del Perú (CODIP) revela que Lima Moderna lideró las ventas con 4.796 unidades, seguida de Lima Top con 3.473. Este incremento, respaldado por un crecimiento del PBI superior al 3% y tasas hipotecarias inferiores al 8%, ha fortalecido la confianza del comprador y facilitado el acceso al crédito, tal como lo señala Ana Cecilia Gálvez, gerente general de CODIP. Los resultados obtenidos demuestran una reactivación gradual del sector, después de un periodo de ajustes post-pandemia.
Además, el estudio de CODIP resalta un aumento en el precio promedio del metro cuadrado en Lima Metropolitana, que osciló entre el 4% y el 6% entre junio de 2023 y junio de 2025. Este incremento, catalogado como moderado, refleja una evolución sostenida del mercado, sin generar presiones inflacionarias significativas. El ritmo controlado de los precios, según Gálvez, es un indicador de la solidez del mercado inmobiliario peruano, evitando burbujas especulativas que podrían desestabilizar el sector.
Un dato relevante es el predominio de la vivienda de interés social (VIS) en el mercado, representando el 68% de las unidades vendidas y el 65% de la oferta total. Este fenómeno subraya la importancia de la VIS en la reducción del déficit habitacional, ofreciendo alternativas accesibles y adaptadas a las necesidades de las familias peruanas. La VIS no solo lidera las ventas, sino que también impulsa el desarrollo de nuevos polos urbanos, contribuyendo a la descentralización y al crecimiento ordenado de las ciudades.
Sin embargo, el sector enfrenta desafíos que podrían moderar su expansión. Gálvez advierte sobre el impacto negativo que un eventual aumento en las tasas de interés podría tener en el mercado, recordando el escenario de 2023, cuando el conflicto entre Rusia y Ucrania provocó una reducción en la oferta de crédito. Asimismo, el encarecimiento del suelo en Lima representa un obstáculo, ya que la disponibilidad de terrenos se reduce, elevando los costos de inversión.
La inseguridad jurídica también constituye una amenaza para el sector, según Miguel Deústua, director gerente de Tribeca Inmobiliaria. Ir contra las reglas de juego puede afectar negativamente el desarrollo formal del sector. En este sentido, Gálvez plantea la posibilidad de explorar modelos alternativos, como los proyectos en “casco gris” utilizados en Brasil, que permiten dividir costos y facilitar el acceso a la vivienda. Esta modalidad podría representar un ahorro significativo para los compradores, siempre y cuando se realicen los ajustes normativos necesarios.




