Como todos sabemos, el equipo crema del León de Huánuco tiene mucha historia para el deporte local e incluso departamental porque mueve masas y sentimientos. No es para nada un secreto que el León ha sido muchas veces usado como trampolín para fines políticos. Sin embargo, ahora por la negligencia y desidia de sus actuales dirigentes, el León se ha visto perjudicado y va a tener que retornar a su liga de origen: la Liga Distrital.
Según el presidente Luis Picón, quien actuaría como dueño del equipo de todos, la culpa la tienen sus delegados Carlos Loncharich y Víctor Valles, quienes manejaron a su antojo la institución engañando a la sufrida hinchada y a los dirigentes. Sin embargo, él, ahora, pretende figurar como “el elegido”, “el salvador” del equipo crema. Lo más indignante es que, cuando tuvo la oportunidad de hacer algo al respecto para salvar al León, no le dio la gana de hacerlo, tal vez como castigo al pueblo de Huánuco que no lo reeligió como presidente regional.
Ahora bien, todo hace indicar que este embrollo ha sido pensado y calculado solo para dilatar el tiempo a su favor con fines políticos, para hacer volver al León a la profesional en 2017, preparando una campaña deportiva paralela con la campaña política, pues Picón desea repetir el plato en el Gobierno Regional. Una vez más, se demuestra que los intereses personales son tentadores y pesan más que el bienestar del pueblo.
Mientras no nos unamos como pueblo y exijamos por el bienestar nuestro, vamos a seguir siendo abusados, robados y ninguneados. Es necesario que esta vez, el club se reorganice como en otras oportunidades, y más necesario aun, que Picón se haga a un lado y rinda cuentas, y que otra persona o grupo de personas asuman la responsabilidad de devolverlo al sitial que merece esta institución deportiva que es patrimonio de Huánuco.



