LA VOZ DE LA MUJER
Denesy Palacios Jiménez
Hco.20.02.24
Recordando a un gran amigo y colega, me refiero a Luis Romero Cornejo, quien conjuntamente con el profesor Manuel Blanco Aliaga publicaron en el año 2010, un cuadernillo sobre Axiología Educativa, vaya cuenta falta nos hace repasar esta construcción de valores y las valoraciones en la tarea pedagógica que realizamos; en la fundamentación básica para la construcción de valores y valoraciones nos dicen: la contextualización del proceso enseñanza – aprendizaje desde la realidad social y cultural, el maestro es el gran mediador de valores y valoraciones, es decir valorarse ante todo a sí mismo, a partir de su reconocimiento de la concepción del mundo que posee y el gran grupo o clase social a la que pertenece.
Desde la actividad dialógica, reflexiva y critica, debe propiciar conflictos cognitivos, sociales y afectivos, para lo cual debe precisar los elementos metodológicos adecuados para la construcción de valores y valoraciones, además de los ejemplos clarificadores.
Nos indican que debe aprender a convivir y vivir una experiencia práctica en el proceso de valoración, clarificando el proceso de la auto aplicación. Buscando el ejemplo de vida que el o ella por sí mismos descubran los valores y valoraciones per se e in situ. Es decir, el docente no debe enseñar valores sino a valorar. Son las valoraciones que guían y orientan la vida, tratando de concientizar en forma crítica y autocritica para enfrentar la realidad social y natural.
Nos dicen, que en nuestra sociedad la ideología religiosa es la que participa activamente en la imposición de valores y valoraciones que equivocadamente reducen a la voluntad divina cualquier actividad humana. El modelo de valoración moral de los creyentes esta determinado a la sumisión del destino, un enfoque sobre la apreciación sobre natural y resignación del contenido de la creatividad humana, por ello queremos hacer alusión al Dios de Espinosa que nos habla Einstein, el dios creador bueno, que está presente en nosotros en las buenas acciones. Además, indican, supone la ilusoria existencia de un reino celestial (Platón lo denomino Tropos Urano) donde habitan, no las ideas, como afirmo el filósofo ateniense, dioses, ángeles, espíritus y demonios.
Afirman que los valores de los cuales muchos hablan, pero que muy pocos conocen, y, sobre todo casi nadie práctica, es una de las mayores urgencias de la sociedad actual, pues para todos es conocido que no podemos desarrollarnos, porque priman los antivalores. He ahí el crecimiento de la corrupción en los diversos niveles, y es que la construcción de valores y valoraciones auténticas, tienen como base la concepción científica de la sociedad a partir del conocimiento y reorientación conscientemente planteada de su situación y posición social en concordancia de sus aspiraciones y acciones vitales. La orientación pedagógica se logrará en la relación auténtica de nuestro hacer en relación con los alumnos, ayudándolos a consolidar criterios propios que contribuyan a desarrollar sus potencialidades, como base a su autoafirmación personal, luchando contra toda forma de dogmatismo, indiferencia, evasión, resignación, sumisión o conformismo, como vemos el anacronismo en el que estamos sumergidos, pese a la situación critica que vive nuestro país nación.
El propósito de esta publicación, como ellos mismos lo indican, es llamar la atención a los maestros hombres y mujeres, para que en base a su maestría pedagógica orienten adecuadamente a sus discípulos en la construcción de valores y valoraciones auténticas y promuevan su formación como ser social. Sabiendo que es una labor muy compleja y que debe superar el relativismo moral que conduce a asumir posiciones” efectivistas” a corto plazo. Que propongan alternativas para modificar la realidad en que viven y actúen con mayor convicción y compromiso en su labor pedagógica en las instituciones educativas y comunidad en general, no olvidemos que el hombre es el valor supremo, por lo tanto, se requiere la construcción de valores como: la verdad, la justicia, la solidaridad, la paz, el amor y la amistad, por ahora llegamos hasta aquí, es muy rico este aporte y debe servir para los cursos de Ética que se imparten, como una asignatura más, sin mayor compromiso ni resultado, y algunas veces por docentes que han tenido procesos o han sido salvados de ellos misteriosamente.




