La revelación por parte del consejero Dante Tarazona sobre el estancamiento en el Consejo Regional de Huánuco es una llamada de atención sobre la urgente necesidad de revitalización y acción en nuestra gobernanza regional. La inacción y el desapego de la gran mayoria de consejeros, debido a la modificación del ROF por parte de la gestión Pulgar sin (Reglamento de Organizaciones y Funciones) previa coordinación con los mismo consejeros, revelan una preocupante realidad. Refleja un vacío de liderazgo y compromiso con las necesidades de nuestras provincias y distritos, que enfrentan desafíos significativos en términos de infraestructura de salud y educación.
La situación actual exige más que nunca que nuestros consejeros regionales se pongan los pantalones, reúnan y trabajen proactivamente para establecer un ROF que refleje las necesidades y realidades actuales de Huánuco, aprendiendo y colaborando con otras regiones. No es momento de disputas internas ni de justificaciones vacías; es el momento de acción y responsabilidad. Los consejeros, elegidos por su liderazgo y conocimiento profundo de sus comunidades, deben ir más allá del rol decorativo y asumir su función esencial de fiscalización y propuesta con determinación y basados en una comprensión profunda de las problemáticas locales.
La educación y la preparación son fundamentales no solo en el sentido académico sino también en el compromiso activo con las necesidades de la región. La falta de atención hacia las condiciones en que nuestros niños y jóvenes reciben educación, a menudo en circunstancias adversas, es inaceptable. La labor del consejero trasciende la simple supervisión; implica la iniciativa de proponer y ejecutar cambios que mejoren la calidad de vida de todos los habitantes de Huánuco.
La crisis de inactividad en el Consejo Regional no es solo un fracaso administrativo; es una traición a la confianza depositada por los ciudadanos de Huánuco en sus líderes electos. Es hora de que los consejeros asuman su rol con la seriedad y el compromiso que sus cargos exigen, impulsando el progreso y el bienestar en nuestra región. Huánuco merece líderes que estén a la altura de sus desafíos y oportunidades, líderes que trabajen incansablemente por el avance y la equidad en cada comunidad. La transformación empieza ahora, con la acción decisiva y unida de nuestro Consejo Regional.




