EL FUTURO DISTRITO DE SUPTE SAN JORGE, ¿PARA CUÁNDO?

 

Escritor e historiador

Por: Eliseo Talancha Crespo

El centro poblado Supte San Jorge, ubicado en el  distrito de Rupa Rupa, en la provincia huanuqueña de Leoncio Prado, busca convertirse en un futuro distrito. A 4 kilómetros de la ciudad de Tingo María y sobre una altitud de 670 metros sobre el nivel del mar, los pobladores de Supte San Jorge ya cuentan con dos normas legales vigentes que posibilitan desarrollar y hacer  realidad el justo anhelo de la distritalización. 

Por un lado, el Consejo Regional de Huánuco, en su sesión extraordinaria del 30 de octubre de 2020 y continuada el 12 de noviembre de 2020, aprobó la Ordenanza Regional Nro. 036-2020-GRH-CR que resuelve declarar de prioridad e interés regional el proceso de creación del distrito de “Supte San Jorge”. La norma del Gobierno Regional Huánuco fue publicado en “El Peruano” el  25 de enero del 2021.

Y, por otro lado, a iniciativa de la excongresista Lusmila Pérez Espíritu, el Congreso de la República por insistencia aprobó el 6 de julio de 2021 la ley No. 31258 que declara de interés nacional y necesidad pública la creación del distrito de Supte San Jorge. La ley  nacional de carácter declarativo se publicó en  “El Peruano” el 8 de julio de 2021.

Si bien es cierto que la creación legal de un distrito es competencia exclusiva del Poder Ejecutivo, con arreglo a la Ley Nro. 27795 y su Reglamento, sin embargo, las dos normas mencionadas no pueden quedar en letra muerta en la medida que dentro del sistema jurídico tienen como objetivo exhortar a las autoridades nacionales para que dentro de sus competencias desarrollen las acciones pertinentes para concretar el justo reclamo de la población.

Precisamente, como hombre estudioso de la historia regional de Huánuco y principalmente de Tingo María, quiero compartir algunos datos que pueden servir de fundamento al anhelado proyecto de distritalización.

Compartimos la preocupación que tienen los pobladores y autoridades del centro poblado de Supte San Jorge para la atención de sus necesidades y  requerimientos de desarrollo sostenible que pueden encontrar solución con la creación de una nueva entidad política (municipal).

En cuanto a su toponimia, el origen del nombre del río Supte proviene de la palabra suptillo, que en el idioma nativo significa “gusano chico”, los mismos que servían como alimento a los indios de la zona. Con el correr del tiempo, la palabra “suptillo” fue cambiada por la de “Supte Chico”, siendo adoptado como nombre oficial de aquel lugar.

Supte San Jorge es una palabra compuesta, siendo que Supte proviene del nombre del río Supte Chico y San Jorge es en honor al nombre del exdiputado por Huánuco Jorge Chocano Salas, quien por 1961 apoyó a las familias que invadieron parte de lo que fue la hacienda Belga “Insupte”.

Antes de la llegada de los españoles, los terrenos que hoy ocupa Supte San Jorge eran habitados por los Chunatahuas y los Panatahuas, que eran tribus aguerridas y vigorosas en la gran región del Rupa Rupa. A la  llegada de los españoles, muchos de los naturales se adentraron en dirección a las Pampas del Sacramento y los que quedaron fueron evangelizados por los misioneros jesuitas y franciscanos. Se dice que los terrenos fueron entregados en encomienda a don Francisco Martín Alcántara (hermano materno de Francisco Pizarro), y posteriormente pasó a manos del capitán Gómez Arias Dávila.

Producida la Independencia Nacional, el libertador José de San Martín confiscó las tierras abandonadas, incluyendo las que tenía Gómez Arias Dávila, mediante decreto protectoral del 6 de noviembre de 1821. Se sabe que estas tierras fueron vendidas en subasta pública a don Máximo Zamudio el 18 de julio de 1826. Al año siguiente, Zamudio transfirió estas propiedades al médico portugués Sebastián Martins y a su esposa, Juana del Río, siendo que posteriormente la hija Juana Martins del Río en 1919 y, ante el notario Público de Lima, Alfredo Hohagen, los vendió al industrial y político japonés, Hajime Hoshi, convirtiéndose en una hacienda prospera de caña de azúcar.

El negocio de Hoshi a los pocos años quebró, viéndose obligado de vender  los terrenos a los colonos y algunas zonas fueron invadidas el 29 de julio de 1961 por más de 30 familias. La fundación popular de Supte tuvo lugar el 2 de agosto de 1961 en un acto público que contó con el liderazgo de los ciudadanos Hipólito Tuesta Ramos y Eusebio Mendoza Armas.

Antes que se produzca aquel suceso, ya se había gestionado la creación de la escuela que comenzó a funcionar el 1 de abril de 1956, bajo la dirección del profesor Samuel Obando Ampuero. La escuela fue acondicionada en la casa del señor Hipólito Tuesta Ramos, y de este lugar en 1957 se trasladó a uno de los locales de la ex hacienda Belgas “Insupte”. Se  reconoció y nombró oficialmente como directora a la señora Piedad Hernández More.

Desde 1961 a la fecha, el área urbana del centro poblado Supte San Jorge viene creciendo tanto en el aspecto poblacional como habitacional. Se sabe que el 13 de noviembre del 2008, el Congresista por Huánuco Aníbal Huerta presentó el Proyecto de Ley 02862/2008-CR que proponía revertir al Estado el predio de 594,219 metros cuadrados que fuera otorgado a favor de ENACE, al no haberse ejecutado el Programa de Habilitación Urbana Progresiva. Lamentablemente, fue archivada la iniciativa que buscaba adjudicar dichos terrenos a favor de los actuales posesionarios de Supte San Jorge, quienes ocupan dichos terrenos por más de 50 años.

Abogo para que la Ordenanza Regional Nro. 036-2020-GRH-CR y la Ley No. 31258 no sean simples declaraciones líricas de buenas intenciones. No se puede jugar con las expectativas de todo un pueblo. Si bien es cierto que jurídicamente son normas declarativas, sin embargo, tienen efectos inmediatos en la medida que obligan acciones y procedimientos posteriores para hacer realidad la distritalización. El Estado ausente no puede seguir gobernando de espaldas al pueblo. El solo hecho de declarar de interés regional y nacional la creación del distrito de Supte San Jorge revela que hay necesidades urgentes que atender. Así sea.