El futuro de Israel en el fútbol internacional está en duda ante la posibilidad de su expulsión de todas las competiciones

El fútbol mundial se enfrenta a una encrucijada ética y política sin precedentes. Las conversaciones, aún en un plano informal, entre altos funcionarios de la UEFA y la FIFA, han puesto sobre la mesa una medida drástica: la posible exclusión de los equipos israelíes y sus selecciones de todas las competiciones internacionales. Esta potencial sanción surge en respuesta a la intensificación del conflicto en la Franja de Gaza y las crecientes acusaciones de violaciones de derechos humanos.

La UEFA estaría considerando la expulsión del Macabi Tel Aviv de la Liga Europa, mientras que la FIFA podría tomar una medida similar con la selección nacional, actualmente en la fase de clasificación para el Mundial 2026, así como con todas las selecciones juveniles. El precedente más cercano es la sanción impuesta a Rusia tras la invasión de Ucrania en 2022, aunque las particularidades geopolíticas del conflicto israelo-palestino plantean desafíos aún mayores.

Expulsión de equipos israelíes.

En las últimas conversaciones, la UEFA ha tomado la iniciativa en la discusión sobre la expulsión de los equipos israelíes. El presidente de la UEFA, Alexander Ceferin, parece estar impulsando esta medida. Según el reportaje de El País, ambas entidades, UEFA y FIFA, coordinarían sus acciones para aplicar las sanciones al fútbol israelí, tal como hicieron con Rusia.

La geopolítica, los intereses económicos y las relaciones personales de los altos mandos son factores cruciales que podrían obstaculizar la implementación de la sanción. Alexander Ceferin podría enfrentar la oposición de países como Alemania, que han mostrado reticencia a condenar las acciones de Israel. Por otro lado, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, mantiene una estrecha relación con figuras como Donald Trump, lo que podría influir en su postura.

Sin embargo, el antecedente de la sanción a Rusia, donde Infantino dejó de lado su vínculo con Vladimir Putin, sugiere que las consideraciones políticas podrían primar sobre las relaciones personales. La presión internacional se ha intensificado, con la Comisión Europea suspendiendo parcialmente los acuerdos comerciales con Israel, y la suspensión de la última etapa de la Vuelta ciclista en España debido a protestas propalestinas.

La semana pasada marcó un punto de inflexión en la percepción de la situación por parte de la UEFA y la FIFA. A diferencia del caso ruso, donde existían sanciones internacionales previas y un amplio rechazo de federaciones nacionales, la situación con Israel presenta mayores complejidades. La petición formal de expertos de las Naciones Unidas instando a la expulsión de Israel ha añadido presión sobre ambas organizaciones.

En un comunicado, los expertos de la ONU argumentaron que el deporte no debe “mirar hacia otro lado ante graves violaciones de los derechos humanos”. Esta declaración se suma a un informe de una investigación independiente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que acusó a Israel de cometer un posible “genocidio” en los territorios palestinos ocupados, especialmente en Gaza. La FIFA tiene previsto reunirse el próximo 2 de octubre, aunque los puntos del día aún no han sido revelados.